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Dom, Jul

Hallan un espectacular dinosaurio arcoiris con plumas iridiscentes

Ciencia y tecnología
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Del tamaño de un pato, pudo utilizar su llamativo plumaje para atraer al sexo opuesto hace 161 millones de años

Acapulco Gro., 21 de enero del 2018(ABC).-Las aves son los últimos dinosaurios en la Tierra. Acostumbrados a su presencia, rara vez vemos en ellas a las extintas criaturas que en el pasado reinaron en el planeta. Pero conservan de sus antepasados un legado mucho más extenso de lo que pensamos. Una de esas herencias podría ser el brillante plumaje que lucen algunas especies. Un equipo internacional de científicos ha descrito en la revista «Nature Communications» un espectacular dinosaurio «arcoiris» parecido a un pájaro que vivió hace 161 millones de años en China. El ejemplar debía de haber sido digno de ver, ya que lucía en su cabeza, alas y cola unas hermosas plumas iridiscentes, con colores que brillaban y cambiaban con la luz.

Caihong juji («arcoiris con gran cresta» en mandarín), fue descubierto por un granjero en el noreste de China hace algunos años. Cuando los científicos recuperaron los fósiles se encontraron con un animal pequeño, del tamaño de un pato, con una cresta ósea en su cabeza y largas plumas en forma de cinta. Fueron precisamente esas plumas lo que más llamó la atención de los investigadores.

«Cuando se mira el registro fósil, normalmente solo se ven partes duras como el hueso, pero de vez en cuando se conservan partes blandas como las plumas y se puede ver el pasado», dice Chad Eliason, investigador en The Field Museum de Chicago y uno de los autores del estudio. «La preservación de este dinosaurio es increíble, realmente nos emocionamos cuando nos dimos cuenta del nivel de detalle que pudimos ver en las plumas», continua.

En efecto, cuando los científicos examinaron las plumas bajo potentes microscopios, pudieron ver las huellas de los melanosomas, las partes de las células que contienen pigmento. En su mayor parte, el pigmento que alguna vez estuvo presente había desaparecido hace mucho tiempo, pero la estructura física de los melanosomas permanecía. Y eso era suficiente para saber de qué color eran las plumas.

Según explican los investigadores, esto se debe a que el color no solo está determinado por el pigmento, sino también por la estructura de los melanosomas que lo contienen. Los melanosomas de formas diferentes reflejan la luz en diferentes colores. «Los colibríes tienen plumas brillantes e iridiscentes, pero si tomaras una pluma de colibrí y la hicieras pedazos pequeños, solo verías polvo negro. El pigmento en las plumas es negro, pero las formas de los melanosomas que producen ese pigmento son las que hacen que veamos los colores en las plumas del colibrí», explica Eliason.

 

Los fósiles del dinosaurio-Nature Communications

Colores de colibrí, «engreído» como un pavo

Los científicos compararon las formas de los melanosomas en Caihong con las formas de miles de melanosomas en las aves vivas hoy en día, para determinar qué tipo de colores mostraba el dinosaurio. Y resultó que, en colorido, pudo haber sido muy semejante a los colibríes.

Pero, ¿para qué le servían esos colores? Caihong también es el animal más antiguo conocido con plumas asimétricas, una característica que utilizan las aves modernas para dirigir el vuelo. Pero no podía volar, por lo que probablemente utilizaba sus plumas para atraer al sexo opuesto y mantener el calor. El plumaje colorido se usa en las aves modernas para exhibirse ante potenciales parejas: las plumas de arcoiris de Caihong podrían ser una versión prehistórica de la cola iridiscente de un pavo real.

Mientras que las plumas asimétricas de las aves modernas están en la punta de sus alas, las de este dinosaurio estaban en su cola. «Las plumas de la cola son asimétricas pero no las de las alas, una extraña característica previamente desconocida entre los dinosaurios, incluidas las aves», dice el coautor Xing Xu, de la Academia de Ciencias de China. «Esto sugiere que el control del (vuelo) podría haberse desarrollado primero con plumas de la cola durante algún tipo de locomoción aérea».

Caihong también tenía otros rasgos asociados con especies mucho más tempranas de dinosaurios, incluida la cresta ósea en su cabeza. «Esta combinación de rasgos es bastante inusual», apunta la coautora Julia Clarke, de la Universidad de Texas en Austin. «Tiene un cráneo de velociraptor en un cuerpo muy aviar, completamente emplumado y esponjoso». La combinación de rasgos antiguos y nuevos, dice Eliason, evidencia una evolución en mosaico, diferentes rasgos que evolucionan independientemente uno del otro. El resultado, un puzle extinto que causa admiración.