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Dom, Ago

No tengo ninguna duda: se puede clonar humanos

Ciencia y tecnología
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La investigadora, que jugó un papel crucial en la creación del primer mamífero clonado, trabaja en la manipulación genética de cerdos para aplicaciones médicas

Acapulco Gro., 20  de febrero del 2018(ABC).-Unos cardan la lana y otros se llevan la fama, dice el refranero español. Quizás el dicho pueda aplicarse a los creadores de Dolly, la oveja más famosa de todos los tiempos. Fue Ian Wilmut, del Instituto Roslin, en Edimburgo, quien se llevó la gloria al ser el primer firmante del artículo de la revista Nature que hace 20 años anunciaba la clonación de un mamífero a partir de células de un ejemplar adulto. Pero en la sombra quedaba, posiblemente de manera injusta, un fabuloso equipo sin cuya aportación el avance científico no hubiera sido posible. Uno de esos grandes «cerebros» es Angelika Schnieke, que entonces trabajaba en la empresa PPL Therapeutics y cuya aportación fue crucial para lograr el éxito. También «madre» de la primera oveja transgénica clonada, la ahora catedrática de Biotecnología Animal en la Universidad Técnica de Múnich se ha pasado a los cerdos, en los que estudia enfermedades humanas y la realización de xenotrasplantes, es decir, los trasplantes de un órgano animal a un humano. Lo cuenta en la Fundación BBVA, en Madrid, donde ha acudido recientemente para presidir el jurado de los premios Fronteras del Conocimiento en Biomedicina.

Dos décadas después, ¿cómo recuerda el nacimiento de Dolly?

Como algo apasionante. Fue una lucha lograr llevar a cabo los experimentos porque la gente dudaba de que aquello pudiese funcionar. Y entonces llegó la gestación, la espera y, por fin, el momento del parto... Fue increíble ver un animal sano.

La autoría de la creación de Dolly fue objeto de polémica por el excesivo protagonismo de Wilmut, del que él mismo llegó a arrepentirse. ¿Nunca ha tenido resentimiento por eso?

No, en absoluto, porque fue un esfuerzo conjunto. El equipo de Wilmut se ocupó de la transferencia del núcleo y, en concreto, fue Keith Campbell quien hizo la clonación.

Pero la idea original de utilizar células de la glándula mamaria para la reconstrucción embrionaria fue suya.

Sí, porque en PPL Theapeutics teníamos un proyecto que trabajaba en ese sentido. Estábamos haciendo una serie de estudios de proteínas de la leche de estos animales y pensamos que podríamos aprovechar esas células especializadas para la reconstrucción del embrión. Creíamos que podía funcionar y realmente ocurrió.

El Nobel de Medicina en 2012 les fue esquivo, ¿quizás por todo el conflicto generado?

Bueno, Gurdon fue uno de los pioneros y Yamanaka hizo un trabajo formidable (John Gurdon y Shinya Yamanaka se llevaron el Nobel en 2012, el primero por la clonación de ranas y el segundo, por describir los genes necesarios para inducir la conversión de cualquier célula del cuerpo en una pluripotencial). Es posible que Keith o Ian se sintieran desalentados por no haber sido incluidos. Yo no era la persona que hacía la clonación, así que, sinceramente, no esperaba nada. Mire, yo ya tuve mi recompensa: logré mi trabajo en Alemania, que quizás no habría conseguido sin la oveja Dolly.

Campbell, desgraciadamente, se quitó la vida unos días antes del anuncio del Nobel. Desde la perspectiva de los años, ¿cree que se deberían haber hecho las cosas de manera diferente?

Creo que fue un problema entre Keith y Ian. Ian era el jefe de grupo, si hubiera puesto a Keith como primer autor del trabajo, quizás el problema se hubiera eliminado.

Su marido, Alexander Kind, también fue coautor del artículo de Dolly. ¿Qué opina él sobre todo esto?

Sí, trabajaba en la misma empresa, con las células epiteriales mamarias. Su parte era el cultivo celular. Él está de acuerdo conmigo, lo ha mencionado muchas veces. Tú tienes que ser valiente y dar el salto, teníamos que utilizar esas células para la clonación. Todo lo que se ha hecho «a posteriori» ha sido basado en ese experimento, incluidos los modelos animales para clonación terapéutica.

Se dijo que Dolly estaba enferma, prematuramente envejecida a causa de la clonación. Pero las últimas investigaciones han descubierto que eso no es cierto.

En efecto, Dolly tenía una salud relativamente buena. Poco después del nacimiento sufrió una infección natural que estaba en la cabaña de animales del Instituto Roslin y que podría haber afectado a cualquier animal. Esa fue la causas de la muerte. En cuanto al envejecimiento, si mantienes las células en un cultivo celular entonces los telómeros (parte del ADN situada en los extremos de los cromosomas), se vuelven cada vez más cortos, por lo que la células envejecen más rápidamente. Y nos preocupamos mucho de eso al crear a Dolly, por temor a un envejecimiento prematuro. Lo vigilamos y vimos que las células de Dolly no tenían los telómeros cortos, porque en realidad la clonación rejuvenece las células.

Así que Dolly estaba estupenda...

Bueno, se puso demasiado gorda porque le daban mucha comida (ríe). Pero hay que dejar claro que la clonación no siempre te da animales sanos. Imagínate: tomas una célula, de cabello, de la piel... Y decides que en horas se convierta en un embrión. No siempre es perfecto y no es nada sorprendente.

Un equipo chino acaba de anunciar la clonación de dos macacos con casi la misma técnica que la oveja Dolly. ¿Qué importancia tiene este anuncio?

Creo que es un logro. Han demostrado que puede funcionar la técnica en otra especie. Después de Dolly se han clonado otros muchos animales. Está claro que si tienes suficientes embriones para intentarlo, y ellos tuvieron muchos, va a funcionar. Pero ahora nos estamos acercando a poder clonar seres humanos y hay barreras éticas.

¿Será viable algún día la clonación humana?

Nunca he tenido ninguna duda: si uno quiere, puede clonar seres humanos. Necesitas muchos embriones y mujeres que quieran ser gestadas. Pero hay que preguntarse: ¿para qué? No lo sé, no veo razón alguna.

¿Cree que alguien podría intentarlo?

Espero que no, pero...

¿Hace falta una mayor regulación en este campo para evitar abusos y malas prácticas?

Sí, pero creo que la mayor parte de los científicos no darían ese paso, porque va en contra de la ética. Tenemos el mismo debate ahora con el uso de la edición genética (CRISPR), y creo que nos estamos poniendo de acuerdo a nivel mundial.

Pero siempre puede haber una «manzana podrida» dispuesta a pasar a la Historia...

Sí, pero hay que tener en cuenta que los experimentos involucran demasiadas cosas para ser llevados en secreto: mujeres dispuestas a dar embriones, mujeres dispuestas a gestar a los bebés, médicos que sigan los embarazos... No creo que sea factible.

Imaginemos que técnicamente es viable y que alguien lo hace. ¿El clon sería realmente «tan» clon?

Sería una persona diferente. Si me clonas, el bebé crecería en un entorno distinto y probablemente tendría una personalidad distinta. La influencia medioambiental, la epigenética, es enorme: la alimentación, la gente de la que te rodeas a la hora de crecer... todo influye en quién te conviertes. Esto lo hemos comprobado en modelos animales.

Cuénteme.

En los cerdos hemos encontrado que los hermanos naturales de la misma camada son más parecidos entre ellos que los clones que no viven juntos. Pasa en algunas características en las que hay una enorme regulación epigenética, como el crecimiento o el número de mamas, que en las hembras de estos animales puede variar.

Trabaja en la generación de cerdos clonados para estudiar enfermedades humanas.

Sí, hemos hecho modelos en cerdos para el estudio del cáncer colorrectal; el cáncer pancreático, que no se puede tratar por el momento y no hay un diagnóstico precoz; y el osteosarcoma pediátrico, un cáncer de huesos relativamente poco frecuente pero que ataca a niños. Queremos encontrar biomarcadores para detectar de forma precoz las enfermedades. También trabajamos en xenotrasplantes, el trasplante de órganos de origen porcino a humanos.

¿Qué órganos intentan trasplantar?

Válvulas cardíacas, islote pancreático (lo que fabrica insulina), para tratar a personas diabéticas, y también a nivel de riñón. Si trabajas con tejidos pequeños, como los islotes, puedes tener éxito pronto porque puedes encapsular esas células de forma más fácil, lo que evita que el sistema inmune las rechace.

¿Viviremos alguna vez con el corazón de un cerdo?

Bueno, estamos intentado conseguir una cabaña porcina de donde se puedan coger órganos que podríamos implantar en humanos. Un equipo alemán logró colocar el corazón de un cerdo a un babuino, sin quitarle el suyo propio, y el mono sobrevivió tres años.

¿Es necesaria la clonación en la época del corta-pega y otras herramientas genéticas?

Clonamos porque es mucho más eficaz que las microeyecciones de ADN. También utilizamos CRISPR, pero si queremos hacer cosas complejas -no la inactivación de un gen, sino sustituir un gen-, es mejor hacerlo primero en la célula y luego utilizarla para hacer el animal. Depende de lo que hagas, es mejor una técnica u otra.

¿Hasta donde llegará la ingeniería genética? ¿Cómo imagina el futuro en 50 años?

Tendremos más y más células madres que puedan diferenciarse y embriones de animales obtenidos in vitro que podremos manipular en úteros artificiales. Y podría haber, por qué no, vida artificial.