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Vie, Ene

El gusano que parece salido del infierno

Ciencia y tecnología
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Científicos sitúan a los rarísimos quetognatos en el Árbol de la Vida

(ABC) Está en casi todas partes donde hay agua: desde estuarios salobres a mares tropicales, pasando por todo el fondo de mar. Los quetognatos, también conocidos como gusanos flecha, se revelan al microscopio como seres bizarros, de cuyas mandíbulas sobresalen una especie de púas o cerdas compuestas por una sustanica llamada quitina y que les permiten agarrar a sus presas (de hecho, de ahí viene su nombre, que viene a decir «mandíbula de cerdas»). Sin embargo, a simple vista son más complicadas de observar, ya que estas criaturas miden entre dos milímetros y doce centímetros. A pesar de que llevan en la Tierra desde el Periodo Cámbrico, siguen siendo un misterio para los científicos, ya que no podían situarlos en ningún lugar concreto del Árbol de la Vida debido a que reunían características muy diversas.

Ahora, investigadores del Instituto de Ciencia y Tecnología de Okinawa (OIST) han arrojado luz sobre quién son estos gusanos flecha y lo que suponen en la evolución de los seres vivos. Para ello, los científicos estudiaron diez especies de entre los más de 200 tipos de Chaetognatha que existen, y trataron de verificar la relación exacta de este ser con otros «spiralia», el grupo en el que se incluyen moluscos, gusanos segmentados y gusanos planos en el que se creía que podía formar parte. Y no encontraron nada. Pero sí con un grupo hermano de este clado, llamados protoestomos.

El intestino mentiroso

«Los gusanos flecha son depredadores, tienen sistemas nerviosos, han desarrollado órganos sensoriales. Pero los otros organismos con los que ahora se agrupan son mucho más simples», explica Ferdinand Marlétaz, primer autor del estudio publicado esta semana en «Current Biology» y becario postdoctoral en la Unidad de Genética Molecular OIST. Tradicionalmente, la ciencia agrupa a los seres vivos en el árbol filogenético según sus principales características durante el desarrollo temprano.

Así fue como los quetognatos se relacionaron con dos supergrupos: los deuterostomos y los protoestomos. Ambos tienen un intestino alargado que recorre todo su cuerpo, pero en los primeros se forma de abajo a arriba y en los segundos nace en la boca y se extiende hasta la cola. Los gusanos flecha poseen un intestino como el de los deuterostomos, de ahí que tradicionalmente se enlgobe en este grupo. Aunque estos investigadores han encontrado que, en realidad, tienen más parecido con los protoestomos, tanto a nivel morfológico como genético. Concretamente, con un subgrupo llamado rotífera, cuya mandíbula presenta una estructura parecida a la del Chaetognatha.

Las misteriosas mandíbulas

«Los gusanos flecha se agrupan con una colección bastante oscura de pequeños animales marinos: no son animales con los que la mayoría de las personas están familiarizadas», afirma el profesor Daniel Rokhsar, autor principal del estudio e investigador principal de la unidad de investigación. «El hecho de que estos diferentes animales tuvieran mandíbulas que probablemente estuvieran relacionadas entre sí no estaba claro hasta este documento», añade.

A pesar de todo, aún quedan muchas preguntas en el aire, ya que los quetognatos poseen unas características únicas que siguen intrigando a los científicos, entre ellas, unas mandíbulas tan desarrolladas a pesar de ser un organismo mucho más sencillo genéticamente.