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Mié, Feb

López Obrador lanza un balón de oxígeno a Maduro

Eleccciones 2018
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Tras apoyar al régimen chavista, México pasa a formar parte de un grupo compuesto por Nicaragua, Cuba, Irán, Turquía, Siria, Rusia y China, dando así un giro radical a su política exterior

(ABC) Las principales potencias de América reconocieron el miércoles a Juan Guaidó como «presidente encargado» de Venezuela. Estados Unidos, Canadá, Colombia, Brasil y Argentina fueron de los primeros en apoyar la proclamación de Guaidó como jefe del Ejecutivo venezolano, en detrimento del régimen de Nicolás Maduro, quien se muestra decidido en aferrarse al poder en el país.

México, sin embargo, es la única potencia de América Latina que se ha deslindado de la postura adoptada por los principales de países de la región al asegurar que mantendrán sus relaciones diplomáticas con Venezuela como hasta ahora, es decir, continuara reconociendo a Maduro como presidente. Mediante dos comunicados bastante moderados, la Secretaría de Exteriores pide una «solución pacífica» y aseguró que «no participará en el desconocimiento» del gobierno de Maduro.

Con estas palabras, el país dirigido por Andrés Manuel López Obrador (AMLO) lanza un balón de oxígeno al régimen bolivariano extremadamente necesitado de amigos en el continente, dado que sólo ha recibido el apoyo manifiesto de Nicaragua, Cuba y Bolivia. En un segundo comunicado conjunto, Uruguay y México invitaron «todas las partes involucradas a iniciar un diálogo» para «evitar una escalada de violencia». Uruguay también sigue reconociendo a Maduro como presidente.

La postura ante la crisis de Venezuela con AMLO marca un punto de inflexión en la política exterior mexicana de las últimas décadas bajo los gobiernos de los partidos PAN y PRI. En 2005, la tensa relación entre Vicente Fox (PAN) y Hugo Chávez hizo que retirarán a los embajadores venezolano y mexicano de sus respectivos países. Mientras tanto, la administración de Enrique Peña Nieto (PRI; 2012-2018) fue uno de los más fervientes críticos contra Maduro dentro de la Organización de los Estados Americanos. 

No intervención

«Nos debemos conducir con los principios de no intervención, de autodeterminación de los pueblos, de la solución pacífica de las controversias y de respeto a los derechos humanos», dijo López Obrador en rueda de prensa apegándose así a los principales fundamentos de la conocida como Doctrina Estrada, lineamientos que guían la política exterior del país azteca desde los años 30, aunque México ha sido más laxo en su aplicación en las últimas décadas. AMLO ya había anunciado que durante sus relaciones exteriores serían dirigidas por los principios de dicha doctrina.

Sin embargo, el apego a la Doctrina Estrada y el consecuente rechazo al auto nombramiento de Guaidó deja a México dentro del club de los países que, por el momento, apoyan la continuidad del régimen de Maduro. Mediante esta decisión México pasa a formar parte de un grupo compuesto por Nicaragua, Cuba, Irán, Turquía, Siria, Rusia y China; dando así un giro radical su política exterior.

Nótese que estos dos últimos países tienen importantes acuerdos con la Venezuela de Maduro. Rusia, por ejemplo, firmó en diciembre unos acuerdos de inversión de 6.000 millones de dólares para fortalecer la industria venezolana del petróleo, además de comprometerse a invertir más de 1.000 millones de dólares para extraer oro. China, del otro lado, firmó un acuerdo para desarrollar 500 proyectos en Venezuela, principalmente oro y petróleo. Asimismo, China tiene ha dado más de 50.000 millones de dólares en préstamos a Venezuela entre 2007 y 2017, deuda que el Gobierno de Maduro le paga con cargamentos de petróleo.