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Sáb, Oct

La II Guerra Mundial atormentó a Hirohito en sus últimos años: «No tiene sentido vivir una vida más larga»

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El diario privado de su chambelán revela que el emperador japonés estaba obsesionado por las conversaciones sobre su responsabilidad en la contienda

 

Acapulco Gro., 23 de agosto del 2018(ABC) El emperador Hirohito de Japón manifestó en sus últimos años su deseo de perecer pronto para no prolongar una existencia «atormentada» por los acontecimientos de la II Guerra Mundial y la culpa que le achacaría por su papel en ella. según desvela el diario de un colaborador cercano obtenido por la agencia Kyodo.

«No tiene sentido vivir una vida más larga reduciendo mi carga de trabajo. Sólo aumentaría mis posibilidades de ver o escuchar cosas atormentadoras», dijo el emperador a su chambelán Shinobu Kobayashi el 7 de abril de 1987. El emperador, que falleció en 1989, tenía entonces 85 años.

La conversación con Kobayashi, 22 años menor que el emperador, tuvo lugar en un momento en el que la Agencia de la Casa Imperial nipona trataba de reducir la carga de trabajo de Hirohito tras la muerte de su hermano, el príncipe Takamatsu, dos meses antes. Manifiestan el temor del emperador a seguir atrayendo la culpa por la participación de su país en el conflicto mundial.

«He experimentado la muerte de mi hermano y parientes, y me han hablado sobre mi responsabilidad en la guerra», manifestó Hirohito.

El diario muestra cómo Kobayashi trató de consolar al emperador diciéndole que «solo unas pocas personas» hablaban sobre su responsabilidad en la guerra. «No tiene que preocuparse», añadía su colaborador, porque dado el desarrollo del país a partir de la posguerra, el conflicto «es sólo una página de la historia».

El diario de otro colaborador cercano a Hirohito, Ryogo Urabe, que ya se hizo público, respalda los comentarios escritos en el diario de Kobayashi indicando que éste había «tratado de calmar al emperador y éste dijo aquel día «no hay nada bueno en vivir mucho».

Kobayashi no detalla quién habló sobre la responsabilidad de Hirohito en la guerra, aunque en marzo de 1986 había tenido lugar un acalorado debate entre el parlamentario del Partido Comunista Seiji Masamori y el entonces primer ministro, Yasuhiro Nakasone. Masamori preguntó durante una reunión del comité presupuestario sobre quién condujo a Japón al borde del colapso al comenzar una guerra imprudente y el ministro negó que el emperador tuviera ninguna responsabilidad.

En diciembre de 1988, el alcalde de Nagasaki, Hitoshi Motojima, también señaló a Hirohito como responsable de la guerra, avivando de nuevo la polémica.

El último emperador divino

El emperador de Japón poseía antiguamente un carácter divino y durante la época en la que estuvo vigente la Constitución Meiji (1890-1947) poseía el control de la Armada y la Marina imperiales, que lucharon en su nombre durante la II Guerra Mundial. La primera vez que los japoneses escucharon la voz de Hirohito fue cuando anunció por radio la rendición de su país en la II Guerra Mundial.

Hirohito, en 1943- ABC

Ese día, 15 de agosto de 1945, no solo capituló el imperio del Sol Naciente; también empezó una nueva era que marcó la evolución del Japón moderno. Aunque Hirohito era el jefe supremo del Ejército imperial nipón y muchos historiadores le consideran responsable del ataque sorpresa a Pearl Harbor y de las atrocidades cometidas durante su sangrienta ocupación de Asia, se libró de ser juzgado por crímenes de guerra en el Tribunal de Tokio.

Tras la derrota de Japón por el horror atómico de Hiroshima y Nagasaki, Hirohito se desligó hábilmente de tal herencia, aunque la figura del emperador pasó a ser considerada un «símbolo del Estado» sin poder político.

Hirohito enfermó durante una fiesta que celebraba su cumpleaños el 29 de abril de 1987. Fue operado en septiembre y se recuperó, pero volvió a enfermar un año después y murió el 7 de enero de 1989.

Kobayashi, que se convirtió en el chambelán del emperador en abril de 1974, mantuvo un diario casi a diario durante sus 26 años en el cargo hasta junio de 2000, cuando murió la esposa del emperador, la emperatriz Kojun.

El escrito fue prestado por la familia del difunto camarlengo a la agencia Kyodo, que analizó su contenido junto a historiadores expertos antes de difundir su contenido. Este documento, que revela la luz la angustia del emperador, sale a la luz apenas unos meses antes de que su hijo, el emperador Akihito, cupla 85 años este diciembre. Cuando se prepara para abdicar el próximo año, poniendo fin a la actual Era Heisei.