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Muere Luis Posada Carriles, el agente cubano de la CIA obsesionado con asesinar a Fidel Castro

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Estaba acusado del atentado a un avión en que perdieron la vida 73 personas. Falleció a los 90 años en Florida tras una larga enfermedad

Acapulco Gro., 25 de mayo edl 2018(ABC).-Luis Posada Carriles, uno de los mayores enemigos del castrismo, ha muerto este miércoles en Florida a los 90 años de edad. Este cubano fue agente de la CIA e hizo del asesinato de Fidel Castro la gran obsesión de su vida.

Después de sobrevivir a un cáncer de garganta, atentados y un derrame cerebral, y padecer en 2015 un accidente de tráfico en el que se fracturó varios huesos, la enfermedad que padecía puso fin a su trepidante existencia.

A Posada Carriles (Cienfuegos, Cuba, 1928), se le vincula con la voladura de un avión comercial de Cubana de Aviación en Barbados en 1976, en la que murieron 73 personas.

Antes, en 1961, participó en el fallido intento de invasión de Bahía Cochinos, en el que cubanos financiados por Estados Unidos trataron de acabar con el aún reciente régimen castrista.

A lo largo de su vida, protagonizó distintos intentos de acabar con la vida de Fidel Castro, que finalmente expiró a la misma edad que él, 90 años, de muerte natural en diciembre de 2016.

Entre 1963 y 1964 perteneció al ejército de Estados Unidos, donde alcanzó el grado de subteniente. Lo reclutó la CIA en abril de 1965 como instructor en un centro de entrenamiento en el estado de Florida y siguió trabajando con la Agencia Central de Inteligencia norteamericana hasta 1967. Luego, de 1968 a 1976 fue informante de la inteligencia venezolana, la conocida como Disip (Dirección de Servicios de Inteligencia y Prevención).

Tanto Cuba como Venezuela lo consideran el autor intelectual del supuesto atentado contra el aparato de Cubana de Aviación en 1976 y ambos países intentaron capturarlo para juzgarlo por terrorismo. De hecho, llegó a estar encarcelado en Venezuela por este supuesto atentado, pero logró escapar. Él siempre negó su participación y Estados Unidos nunca lo acusó por ello.

No obstante, un memorando del Departamento de Estados de EE.UU. para el entonces secretario de Estado, Henry Kissinger, apuntaba su probable autoría. «La relación de la CIA con Posada, quien cada vez más parece ser la persona que planeó el sabotaje, podría posiblemente llevar a alguna mala interpretación y bochorno, en cuanto él proveyó información no solicitada sobre planes extremistas significativos, más recientemente en febrero y junio de este año», señala en alusión a los planes para asesinar a un sobrino de Salvador Allende en Costa Rica y para sabotear el avión cubano.

Se le relacionó con la explosión de distintas bombas en hoteles cubanos. En una de estas acciones, que tuvo lugar en 1997, falleció un turista italiano.

Posada Carriles, en una protesta en 2014 tras el anuncio de Obama del deshielo con Cuba

El anticastrista fue condenado en Panamá en 2000 por participar en un complot para liquidar a Fidel Castro mientras asistía a una Cumbre Iberoamericana y cumplió cuatro años de prisión, hasta que la entonces presidenta, Mireya Moscoso. A continuación viajó a El Salvador y desde allí ingresó de forma ilegal a Estados Unidos, motivo por el cual tuvo que enfrentarse a la justicia norteamericana.

Finalmente, en 2011 fue absuelto de once cargos de perjurio, fraude y obstrucción de procedimiento por un tribunal de migración de Texas. Desde entonces vivía retirado en Miami, corazón del exilio cubano en EE.UU. y donde muchos le consideran un héroe.

Tras una larga enfermedad, Luis Posada Carriles falleció cerca de las 5.00 horas de este miércoles en un hogar del gobierno para veteranos en la localidad de Miramar, unos 30 kilómetros al norte de Miami, según confirmó su abogado Arturo Hernández al diario «El Nuevo Herald». «Lo siento mucho, porque yo pasé cinco años de mi vida defendiéndolo y en ese tiempo se manifestó como una gran persona, por lo menos trató de hacer algo por Cuba», comentó el letrado.

Exiliados cubanos lamentan su muerte

«Es una pérdida para todos nosotros que fuimos sus amigos», comentó su amigo y colaborador cercano Santiago Álvarez, en declaraciones recogidas por el citado periódico de Miami. Según Álvarez, Posada Carriles ya no podía expresarse con claridad en los últimos tiempos. «Desgraciadamente el gobierno cubano ha hecho de criticar a Posada un modus vivendi pero el exilio siempre lo va a seguir celebrando», señaló, para añadir: «En algún momento se sabrá la verdad, que él no es lo que dice Cuba».

Por su parte, el secretario nacional del Directorio Democrático Cubano, Orlando Gutiérrez, señáló al mismo medio: «Él luchó incansablemente en contra del comunismo y sacrificó su vida en esa lucha y por eso debe ser recordado».

En la emisora de radio La Ponderosa, toda una referencia para los exiliados cubanos, se hizo un minuto de silencio tras conocer el fallecimiento de Luis Posada Carriles. «Ha sido un golpe muy duro para nosotros, porque era un defensor de la democracia en todo el mundo», aseguró un oyente.

Al otro lado del estrecho de Florida, el diario oficial del Partido Comunista cubano, «Granma», también recoge la muerte de Posada Carriles, calificándolo del «mayor terrorista del Hemisferio Occidental». Asegura que falleció en Miami «sin pagar sus deudas con la justicia ni reparar a una sola de las víctimas». Y añade: «Estados Unidos lo protegió hasta el último de sus días después de entrenarlo para poner bombas y atentar contra la vida de cientos de cubanos».