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Lun, Jul

Hallan cocaína y drogas alucinógenas en una bolsa de hace mil años enterrada en los Andes

Ciencia y tecnología
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En el paquete hay restos de ayahuasca, un brebaje que produce alucinaciones intensas

Un equipo internacional de arqueólogos ha descubierto enterrada en una cueva de los Andes bolivianos una bolsa de cuero de mil años de antigüedad con un contenido sorprendente. En su interior, hay rastros de distintas drogas como la ayahuasca, un potente brebaje alucinógeno, e incluso cocaína, lo que demuestra que los indígenas del Amazonas también recurrían a sustancias alucinógenas para perder la cabeza de vez en cuando. Tan potentes son que sus consumidores podían sufrir alucinaciones intensas y la sensación de abandonar el cuerpo en viajes psicodélicos.

El hallazgo de un paquete ritual de cuero con una bolsa hecha con tres hocicos de zorro cosidos juntos y varios artefactos para consumir las drogas fue realizado por los arqueólogos Juan Albarracín-Jordán, de la Universidad Mayor de San Andrés en Bolivia, y José Capriles, de la Universidad Estatal de Pennsylvania, en la Cueva del Chileno, a 13.000 pies de altura en la región del altiplano de Lipez, en el suroeste de Bolivia, donde deambulan llamas y alpacas. El paquete se remonta a la civilización pre-Inca Tiwanaku, que dominó el sur andino desde aproximadamente los años 550 hasta 950 de nuestra era.

Melanie Miller, del Centro de Investigación Arqueológica de la Universidad de California en Berkeley, fue la encargada de averiguar qué era en realidad el material vegetal en el interior de la bolsa. El análisis químico de un raspado del cuero y de una muestra de planta, llevado a cabo con una sofisticada técnica llamada cromatografía líquida-espectrometría de masas en tándem, dejó a los investigadores noqueados. Dio positivo al menos en cinco sustancias psicoactivas de origen vegetal: dimetiltriptamina (DMT) y harmina, compuestos activos clave en la ayahuasca, y trazas de bufotenina, cocaína y benzoilecgonina. Varias combinaciones de estas sustancias producen alucinaciones poderosas que alteran la mente.

«Esta es la primera evidencia de que los antiguos sudamericanos combinaban diferentes plantas medicinales para producir una sustancia poderosa como la ayahuasca», señala Miller, autora principal del estudio, publicado esta semana en la revista Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias (PNAS).

Según la investigadora, el descubrimiento se suma a una creciente suma de evidencias del uso de plantas psicotrópicas rituales que se remonta a milenios. «Nuestros hallazgos respaldan la idea de que las personas han estado usando estas poderosas plantas durante al menos 1.000 años, combinándolas para emprender un viaje psicodélico, y que el uso de ayahuasca puede tener sus raíces en la antigüedad», señala.

Un chamán viajero

Además de la bolsa de hocico de zorro, el paquete de cuero contenía «tabletas de aspiración» de madera talladas de forma intrincada y un «tubo de aspiración» con trenzas de cabello humano adheridas, para inhalar sustancias tóxicas; espátulas de hueso de llama; una colorida banda textil tejida y material vegetal seco. Todos los objetos estaban en buenas condiciones, debido a las condiciones áridas de las tierras altas andinas.

Aunque la cueva donde se encontraron los artefactos parecía ser un sitio de entierro, la excavación allí realizada no reveló restos humanos. Además, las plantas que se encuentran en el paquete no crecen a esas alturas, lo que sugiere que el propietario del paquete pudo haber sido un chamán viajero u otro experto en los rituales con plantas psicotrópicas, o alguien que formó parte de una extensa red comercial de plantas medicinales.

«Muchas de estas plantas, si se consumen en la dosis incorrecta, podrían ser muy tóxicas», apunta Miller. «Quien fuera el propietario de este paquete tendría que haber tenido un gran conocimiento y habilidades sobre cómo usar estas plantas, y cómo y dónde obtenerlas».

Reinos sobrenaturales

De particular fascinación para Miller es la bolsa hecha de tres hocicos de zorro. Ella la describe como «el artefacto más asombroso con el que he tenido el privilegio de trabajar». «Hay civilizaciones que creen que, al consumir ciertas plantas psicotrópicas, puedes encarnarte en un animal específico para ayudarte a alcanzar reinos sobre naturales,y tal vez un zorro esté entre esos animales», explica Miller.

La ayahuasca se elabora a partir de la elaboración de las vides de Banisteriopsis Caapi y las hojas del arbusto chacruna (Psychotria viridis). Las hojas liberan DMT y las vides liberan harmina, y ahí radica el secreto de su efecto. «La DMT con triptamina produce alucinaciones intensas y vívidas que pueden durar de minutos a una hora, pero combinada con la harmina, puede tener estados alterados de conciencia prolongados fuera del cuerpo con percepciones alteradas del tiempo y del yo», apunta Miller.

Una vez que los medicamentos surten efecto, los usuarios de ayahuasca generalmente entran en un estado purgante, lo que significa que vomitan mucho. Aunque el uso de esta sustancia está actualmentede moda entre los técnicos de Silicon Valley, las celebridades de Hollywood y los buscadores de despertar espiritual en todo el mundo, Miller dice que estos últimos descubrimientos arqueológicos revelan que la ayahuasca tiene en realidad una historia muy antigua.