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Mar, Nov

Hamilton atrapa a Michael Schumacher

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El inglés conquista su séptimo título y ya tiene casi todos los récords importantes de la F1

(ABC).- La leyenda de Michael Schumacher, su aura de piloto inalcanzable, ha quedado atrás para siempre. Ya no es el intocable propietario de todos los récords que nunca se superarían en la Fórmula 1 por más años que pasasen. Lewis Hamilton lo ha atrapado y se acomoda por encima de él. Después de la cita en el Istanbul Park, Gran Premio de Turquía, el inglés ya posee siete títulos mundiales (uno con McLaren -2008- y seis con Mercedes -2014, 2015, 2017, 2018, 2019 y 2020), además del tope de gama en victorias (93 por 91 de Schumacher), podios (162 contra 155) y nápoles (97 y 68). Se puede afirmar, por tanto, que desde este domingo Hamilton es el más grande en la historia de la F1.

Hace catorce años apareció en la F1 un adolescente con personalidad. Fue el año de máxima crispación en la carrera deportiva de Fernando Alonso. 2007, McLaren, Hamilton, el cisma pocas veces conocido en este deporte. Hamilton venía recomendado por Ron Dennis, el patrón del equipo británico y mostró agallas para sentarse en el mismo banquete que Alonso, que era doble campeón mundial y máxima estrella de la F1 en aquellos tiempos.

 

El episodio de un año convulso para Alonso quedó retratado en aquellas tardes interminables en el motorhome de McLaren, donde todo eran malas caras, desconfianza y cuchillos. McLaren tenía el mejor coche y ambos llegaron igualados a la última carrera en Brasil. No ganó ninguno, es lo que tienen las peleas. Lo hizo Raikkonen. Alonso se marchó de la escudería y Hamilton se quedó. Al año siguiente (2008) ganó su primer título, aquel adelantamiento invisible a Timo Glock que dejó con cara descompuesta a la familia Massa, que ya celebraba el título con Ferrari.

 

Hamilton se marchó luego a Mercedes, 2013, para sustituir precisamente a un Michael Schumacher que regresó y fracasó en su vuelta a la F1. Fue una decisión con riesgo porque Mercedes no era el equipo dominante que es ahora. En 2014, Hamilton y Mercedes ganaron su primer título. Y la secuencia no ha tenido fin. Salvo en 2016, Hamilton disperso por amoríos (rompió con la cantante Nicole Scherzinger) y título para su compañero Rosberg), siempre ha ganado el Mundial. Es, junto a Max Verstappen, el mejor piloto de la actual parrilla, con permiso de Alonso que regresará en 2021.

Pero el británico demuestra otras inquietudes. «Ganar un Mundial es importante a nivel personal, pero no afecta a la vida de otras personas», dice. «Estoy más orgulloso por intentar mejorar la vida de tantas personas en el mundo», añade en relación con su nuevo perfil de activista contra la discriminación racial, el movimiento ecológico y la comida saludable.

«Lo importante del viaje de este año es que se ha combinado con la lucha por la igualdad y un proceso de crecimiento real de aprender lo que está sucediendo en todo el mundo y ser un poco más consciente del entorno y comenzar a ver avances con eso», declara.

 

Hamilton, que gana 40 millones al año de Mercedes y está en negociaciones con el equipo para renovar, ha deslizado la posibilidad de abandonar la Fórmula 1 para dedicarse a su mundo paralelo de activista en pro de los derechos de los más desfavorecidos. No hay que descartar que el británico, que cumplirá 36 años en enero, dé carpetazo a su secuencia en la Fórmula 1 y se decida por el retiro ahora que tiene el récord de Schumacher y parece más interesado en el mundo exterior que en el universo de los circuitos.

El hijo del empleado de metro, criado en un ciudad dormitorio de Londres, convertido con los años en una estrella del rock and roll, ya no disfruta tanto de los placeres de la vida que se agenció con su pericia al volante si no remueve conciencias desde su posición cumbre como primer embajador de la Fórmula 1.