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Mié, Ene

Griezmann rompe su silencio: «Es la hora de poner las cosas en su sitio, llevo mucho tiempo aguantando»

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El francés responde en «Universo Valdano» a todos los comentarios y críticas que ha recibido en el Barça

(ABC) Antoine Griezmann ha sido el protagonista del último capítulo de «Universo Valdano», emitido este lunes por la noche. El francés ha explicado cuál es su situación en el Barcelona y ha dado detalles de cómo es su día a día en a Ciudad Condal. De hecho, se ha servido de la entrevista realizada por Valdano para aclarar algunas cosas tras las críticas que le rodean «Dije en mi presentación con el Barcelona que no quería hablar fuera, sino en el campo, pero creo que ya es hora de poner las cosas en su sitio. Ya llevo mucho tiempo aguantando cosas y comentarios y ya dije basta», explica en el diálogo emitido por #Vamos.

 

El delantero galo repasó su vida futbolístico desde sus inicios, influido por su familia y explicó algunas anécdotas. «Con el Metz fue muy duro. Me dijeron que me iban a coger y que le iban a dar a mis padres billetes para venirme a ver. Me vendieron un sueño y tres semanas después me dijeron que no podía ser. Me pasé mucho tiempo llorando sin querer ver a nadie. Yo quería ser futbolista y veía que en el club de mi pueblo no me daba más», explicó, asegurando que casi todos los ojeadores iban a verle a él. «Era el último de clase, siempre hacía el tonto. Solo pensaba en el balón», bromeó para explicar sus inicios en la Real Sociedad cuando era muy joven. «Hasta que no firmé el primer contrato profesional con la Real no me creí que pudiera vivir del fútbol», añadió.

 

«Si el entrenador me pide una cosa la haré aunque considere que no me beneficia. Si él considera que con eso mejora el equipo... Hasta el último día de mi carrera me adaptaré a lo que me pida el entrenador», prosiguió explicando Griezmann mientras analizaba su paso por el Atlético de Madrid. «Me costó mucho el principio. Llegué a un club que acababa de ganar la Liga y me tuve que ganar el sitio a base de trabajo. De hecho, me costó jugar hasta diciembre. Siempre estoy a disposición del entrenador, aprendí así y siempre va a ser así. Siempre voy a hacer lo que me pida el entrenador, aunque sepa que a nivel personal me perjudique lo que me está pidiendo», añadió. su recuerdo más amargo fue la final de Milan ante el Madrid: «Me cuesta hablar, porque sé que si hubiera metido el penalti hubiera cambiado la historia. Tiré en la tanda porque me sentía culpable de haber llegado hasta ahí. Cuando lo metí me dije «esto lo tenías que haber hecho antes».

 

Griezmann explicó las consecuencias del documental que hizo, «La decisión», en el que comunica que descarta la posibilidad de marcharse al Barça y se queda en el Atlético. «Mucha gente pensaba que era un juego y me reía de los aficionados pero quería mostrar cómo vive un profesional, que a veces no duerme y cómo te cuesta tomar una decisión. Te habla tu mujer, tu familia, y cualquier comentario te hace dudar. Mi mujer me ayudó pero después del documental mis padres estuvieron muy enfadados porque no les gustó la decisión ni la manera. A ellos no les gustó el documental y me querían ver en el Barça pero yo no estaba listo para ello», explicó. No obstante, al año siguiente sí que decidió vestirse de azulgrana: «Llegó un momento en el que necesitaba un cambio. Había visto mucho, se me iban compañeros importantes del vestuario y eso me ayudó a decidirme. Se marchó Godín, Lucas... me sentía preparado para ver otras cosas».

 

El futbolista explicó cómo tuvo que revertir las sensaciones generadas tras su primera negativa al Barça. «Llegó a Barcelona. Puede que haya comentarios en el vestuario, en periodistas, en la afición. ¿Pedir perdón? sí, pero desde el campo», comentó. Y desveló su primera conversación con Messi: «Hablé con Leo cuando llegué y me dijo que cuando rechacé venir la primera vez le molestó porque había apostado por mí pero me dijo que desde que he decidido ser compañero suyo está a muerte conmigo y es lo que noto cada día».

Griezmann no ocultó su malestar. «Las críticas las acepto porque sé que no estamos viendo al mejor Griezmann, pero entiendo que cada vez que sale algo más soy al primero al que me dicen. En un año y medio he tenido tres entrenadores... eso no es fácil. Necesito tiempo para adaptarme a mis compañeros y ellos a mí, y encima cambios de sistemas. Soy una diana fácil porque no me quejo. Además, los candidatos a la presidencia también hablan de mí.

 

No creo que sea lo mejor para mí que ellos hablen sobre si soy o no un buen fichaje», apuntó refiriéndose a Víctor Font. También analizó su relación con Valverde y Quique Setién. «Valverde me pedía jugar en la izquierda e ir al espacio. La relación con él fue muy buena. Le tengo mucho respeto porque fue el que me dio la oportunidad para ir al Barça. Noté la confianza que me dio», aseguró y se refirió a su sucesor: «Con Quique Setién aprendí mucho de la salida del balón, de desmarques... Mi relación con él fue normal. Mis padres me decían que le preguntara porqué no jugaba o porqué me cambiaba. Después del Atlético me dio explicaciones y me preguntó hasta cuándo estaría enojado por darme entrada a falta de cinco minutos. Aún lo estoy pero le dije que me daba igual y que iba a trabajar. Que si quería ponerme me pusiera y si no pues nada».

 

También aclaró las últimas polémicas, cuando su ex agente criticó a Messi culpando de su pobre rendimiento, lo que provocó el malestar del argentino cuando regreso a Barcelona la semana pasada. «Dejé de tener relación con Olhats desde el día que me casé. El día de mi boda lo invité y no vino, por eso dejé de tener relación con él. Él habla porque como ni mi padre ni mi hermana hablan con la prensa pues lo llaman a él. Pero Leo sabe que yo le tengo mucho respeto y admiración. Mi tío no sabe como funciona el fútbol. Y al final pues el periodista acabó sacándole la frase. Le dije a Leo que nunca hablo con ellos, de hecho no tengo ni el número de teléfono de mi tío». Y quiso puntualizar que nunca ha cuestionado el sistema en el que le hace jugar Koeman y que criticó durante un parón de selecciones con Francia: «En Francia empezaron a poner en duda a Deschamps. Lo dije en el sentido de que es un entrenador que sabe lo que hace. Fue una muestra de cariño a Deschamps porque le estaban metiendo palos».

 

Por último, lanzó un mensaje cargado de optimismo. «Tengo ganas de demostrar. Y quiero que la gente sepa que no tengo ningún tipo de problema con nadie y que solo me centro en hacerlo lo mejor posible. Estamos viajando cada dos tres días. No descansamos y eso está provocando lesiones. No creo que sea casualidad... Cansa el ver todas las mañanas noticias malas. Y eso no me deja terminar de disfrutar. Casi que respiro el día que no ha salido nada. Llevamos dos años complicados, pero creo que tenemos el grupo y el nivel para ganar cosas importantes. Nos falta responder y demostrar sobre el campo, a nivel personal también».