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Lun, Ago

Preocupación en el Barcelona por la recaída de Ansu Fati

Deportes
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 Ha perdido potencia y explosividad tras elegir un tratamiento conservador para superar su lesión

 

 

(ABC).- Cuando el Barcelona le confió el dorsal ‘10’, el de Leo Messi, lanzó un claro mensaje al mundo. Ansu Fati, por el que había rechazado una oferta de 150 millones de euros que el United estaba dispuesta a pagar, se convertía en el jugador franquicia del club catalán, en el heredero del argentino. Y lo confirmó con una renovación a la altura, hasta 2027, convirtiéndole en el techo de la nueva escala salarial de la plantilla (12 millones más otros cuatro en asequibles variables). Fue un acto de fe ante los graves problemas físicos que ha padecido el delantero y que le han mantenido prácticamente dos años en el dique seco tras pasar cuatro veces por el quirófano. La pasada campaña, el futbolista se perdió 38 partidos entre todas las competiciones.

 

El final de temporada del delantero, que reapareció a finales de mayo tras lesionarse de nuevo en enero en el tendón proximal del bíceps femoral del muslo izquierdo, y su nulo protagonismo en los cuatro compromisos que la selección española ha disputado recientemente en la Liga de Naciones han encendido las alarmas en el Barcelona. «Tenéis que fiaros de mí. Ansu viene para ayudarnos a largo plazo. Todavía no tiene el ritmo de competición para ayudarnos todo lo que él quisiera», aseguraba Luis Enrique el pasado 2 de junio tras el empate ante Portugal en Sevilla. Un mensaje aséptico que tampoco esconde la preocupación del seleccionador ante el estado físico de un jugador que debe ser clave en el Mundial de Catardentro de cinco meses y que dista mucho de su forma ideal.

 

 

En los servicios médicos del club azulgrana existe el temor de que los problemas musculares del atacante sean crónicos y que el hecho de evitar el paso por el quirófano, en contra de los galenos del club, haya provocado que no se haya podido recuperar del todo y arrastre molestias que influyen en su rendimiento. Según ha podido saber ABC, en el seno del club existe el temor de que Fati pueda convertirse en un nuevo caso Umtiti, que, tras esquivar la cirugía y optar por un tratamiento conservador, acortó los plazos de recuperación pero con el permanente riesgo de recaída.

Precisamente este temor a recaer es mayor que la preocupación por el escaso ritmo que tiene el futbolista a un mes y medio de que dé comienzo la competición. Una fuente del club muy cercana al caso explicaba a este diario que la rotura en los isquiotibiales de la pierna que Fati sufrió a finales de enero durante el partido de Copa ante el Athletic afectaba al tendón proximal. «La mejor manera de atajarlo era pasar por el quirófano. Un tratamiento conservador permitía su regreso antes de tiempo, pero aumentaba considerablemente la posibilidad de una recaída», detallaba a ABC cargándose de razones ante el contratiempo que está sufriendo el delantero. «Los parámetros físicos que manejamos de Ansu no son los mismos que los de antes de la lesión. Ha perdido explosividad y potencia. No es tan rápido», confiesa.

Lewandowski, por si acaso

La incertidumbre es de tal calado que el objetivo número uno para reforzar al club es Robert Lewandowski, un delantero que ocuparía una plaza que debería ser indiscutiblemente para el canterano. A pesar de ello, Fati no arroja la toalla y se encuentra entrenándose desde el lunes en sesiones dobles junto a su hermano Brahima para recuperar su mejor versión. Desde su entorno aseguran a este diario que el jugador está tranquilo. «La vida va de superación y por mala suerte a mí me tocado de muy joven, pero es algo que me ayudará a crecer y madurar. Mi familia son las personas que más han sufrido en este proceso y han sido fundamentales para mí», explicó el jugador recientemente.