05
Dom, Feb

El golazo de Chávez no clasifica a México... ARABIA SAUDÍ 1 - MÉXICO 2

Deportes
Typography

ARABIA SAUDÍ 1 - MÉXICO 2

 

MUNDIAL DE QATAR 2022 | El Tri se queda fuera con un insuficiente 1-2 pese al asedio a la meta saudí

(ABC).- Usain Bolt necesitaría casi tres segundos para recorrer esa distancia. Rafa Nadal no tiene tal precisión para colocar la pelota. Luis Chávez (Ciudad Guzmán, Jalisco, 15 de enero de 1996) marcó casi desde Pachuca uno de los goles del Mundial. Cerca de 30 metros para colocar el balón en la escuadra de Al Owais con precisión milimétrica a 76 kilómetros por hora. El saudí volador, que lo fue más que nunca, hubiera necesitado un Eurofighter para atraparlo. Se habían jugado 51 minutos y era el 0-2 para México. La Tri necesitaba ganar y, de ser posible, golear para no quedarse fuera. Henry Martín había marcado el primero nada más arrancar el segundo tiempo y de repente el abono para octavos, esa fase a la que México siempre llega y en la que México siempre cae, era posible. No lo fue. México se quedó a un solo gol del pase. No merecía ese contexto el golazo de Chávez, el de una victoria pírrica, pero el fútbol es así y el 1-2 no fue bastante. México se quedó fuera en un grupo en el que se clasificaron Argentina y Polonia, que se medían en el otro duelo.

FICHA DEL PARTIDO

Arabia Saudí Al Owais; Al-Ghanam (Bahbri, m. 87), Alamri, Altambakti, Albulayhi (Riyadh Mohammed, m. 40); Albirakan, Al Hassan (Madu, m. 46), Abdullah, Al Dawsari; Al-Shehri (Aloub, m. 61), Kanno

México Ochoa; Jorge Sánchez (Kevin Álvarez, m. 86), Montes, Moreno, Chávez, Gallardo; Edson Álvarez (Funes Mori, m. 86), Chávez; Lozano, Pineda (Carlos Rodríguez, m. 76), Vega (Altuna, m.46); Henry Martín (Raúl Jiménez, m. 76)

Goles 0-1: Henry Martín (m.46). 0-2: Chávez (m. 51). 1-2: Al Dawsari (m. 90+4)

Árbitro Michael Oliver (Inglaterra). Amonestó a Edson Álvarez de México y a Al Hassan, Al-Shehri, Madu, Alamri y Bahbri de Arabia Saudí

Al Tri solo le servía ganar y esperar, pero Arabia Saudí sabe defenderse y desplegarse a la contra. Al final, son once contra once y no hay rival pequeño. El resultado de la ecuación, que el fútbol sin goles también puede ser divertido.

Arrancó el duelo eléctrico, con Hirving Lozano cediendo a Alexis Vega a los dos minutos para dejar claras las intenciones mexicanas, pero Al Owais, el héroe kamikaze ante Alemania, capaz de lo mejor y lo peor, salió valiente para salvar a los suyos y protagonizar acto seguido una pequeña pifia sin consecuencias.

Arabia no es una comparsa. Que se lo pregunten a Alemania. Tras la caraja inicial, los saudíes, con el público a favor, comenzaron a rondar la zona de tres cuartos y Kanno conectaba un libre directo peligroso. Alto, pero lo justo para avisar a los del Tata Martino. Alternativas, emoción… y falta de precisión y puntería. O buen trabajo defensivo, como se prefiera. Pineda lo intentó en el 24, pero disparó de nuevo a los guantes de Al Owais. México se estrellaba contra un muro. Las asistencias de Chucky Lozano no tenían buena réplica hasta que Al Ghanam sacó un remate de Vega con el portero batido.

Los halcones verdes seguían a lo suyo, pero hasta en el fútbol, si se quiere ganar, hay que aportar algo más. Para complicarles el plan perdían al líder de la defensa en un lance fortuito con Irving Sánchez, y pese a que Ali Al-Hassan estuvo a punto de marcar antes del descanso se avecinaba galerna.

Fue en la reanudación cuando arreció sobre el desierto saudí la tormenta perfecta. Volvió a salir México a por todas, con un Lozano revolucionado. Tuvo su primer premio con el gol de Henry Martín, que aprovechó el toque de César Montes sin haberse jugado aún dos minutos en un tanto de nueve de manual. El golazo de Chávez sentenció a falta de casi medio tiempo, pero el 0-2 no era suficiente para clasificarse. Hacía falta uno más. Lo intentó Lozano antes de que de nuevo Chávez, MVP, Oscar, Nobel de Física y hasta Premio Cervantes, hiciera volar a Al Awaiss en otro libre directo y Pineda disparara fuera.

Fue el último envite antes de que el Tata lanzara a los suyos en tromba. Esta vez lo importante no eran -solo- los tres puntos. De nada servía solo ganar. Hacía falta otro tanto o confiarse a que Argentina marcara ante Polonia, así que la Tri se la jugó un doble cambio ofensivo para intensificar el asedio. Lo de Numancia, lo de Cantabria; lo del Somme y Stalingrado, fueron bromas comparadas con lo que bregaba la defensa saudí. Pidió Henry Martín un penalti y le anularon justamente un gol por fuera de juego a Altuna. México, empatada a todo con Polonia, se quedaba fuera por mayor número de tarjetas, enésimo criterio de desempate, así que solo tocaba ir a la desesperada. La consecuencia fue el gol del honor de Al Dawsari a la contra en el tiempo añadido. Lo dicho, victoria pírrica. Fútbol es fútbol y en fútbol el que perdona, pierde.