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Mié, Nov

EUROCOPA 2020 | CLASIFICACIÓN Esta España es una agonía

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Sufre ante Suecia, pero se clasifica en el último minuto gracias a un gol de Rodrigo después de otra noche de dudas

De Gea se niega a cerrar su debate

España, sobre la bocina, selló en Escandinavia su clasificación para la Eurocopa 2020, agónica después de una noche de nervios y apuros en Suecia. Se consumaba el desastre en Solna, inquietante la derrota, pero un pie salvador de Rodrigo Moreno en el tiempo de añadido derivó en una celebración a lo grande en la banda, el momento más feliz de este viaje incómodo a tierras vikingas. Después de una mala noche en Oslo, Estocolmo reclamaba un cambio y al menos esta vez el empate sirvió para sonreír y para respirar con cierta tranquilidad, pero es obvio que hay muchos asuntos sobre la mesa que se deben resolver antes de esa Euro multicultural que se moverá por todo el continente. Nadie dudaba de que el equipo estaría en la Eurocopa tarde o temprano, qué menos, pero tampoco nadie le otorga protagonismo en un gran torneo. Esto es lo que hay, y bien haría el personal en asumir cuanto antes la realidad de este equipo que da para lo que da.

Después del bodrio de Oslo, cualquier cosa iba a ser mejor para esta España de laboratorio, que presentó seis cambios en el once con el fin de alterar el camino. Tampoco se puede hablar de un partido cinco estrellas, ya no se dan con este equipo, pero hubo un inicio prometedor que recordó más al duelo de Rumanía de hace un mes que al de Noruega del pasado sábado, feísimo en casi todos los sentidos y con un empate muy merecido con ese penalti en el tiempo extra. Suecia, con más nombre y más jugadores, exigía un plus y a la selección se le vio con otra marcha, recordando que cuando mueve la pelota como sabe las cosas funcionan. Sin embargo, falta continuidad, es evidente, y España, que según Robert Moreno es el conjunto más completo de Europa, no intimida ni es tan superior como antes, ni se le acerca. Incluso puede que sea mucho más certera la afirmación del técnico en la que dijo que sus chicos pueden ganar a cualquiera, pero que cualquiera les puede ganar. Conclusión, está en tierra de nadie, y cuesta colocarla en el grupo de los favoritos a algo.

Con todo, lo suyo hubiese sido que al cuarto de hora ya mandara España en el marcador. Ha asumido el grupo que Fabián es el hombre y él es quien hace y deshace, estupendo en la conducción y en el disparo. Todas las acciones pasan por sus pies, y a los tres minutos comprobó que había un buen portero en Suecia. Olsen le despejó un disparo desde la frontal, le birló un gol cantado a Thiago por un exceso de vanidad del centrocampista del Bayern (se quiere gustar siempre y complica lo más sencillo) y despejó un tiro a bocajarro de Rodri después de un saque de esquina. Por cierto, Rodri, impreciso por momentos y algo dormido, fue titular ocupando el puesto de Sergio Busquets, que ya es un debate en toda regla. En una noche de las serias, el azulgrana estuvo en el banquillo, impensable hace dos días.

Seguía Olsen ganándose el pan (paradón a Gerard Moreno, que debutó a lo grande saliendo desde el principio), pero con el paso del tiempo fue creciendo el esforzado equipo sueco, igual de primitivo que el noruego, pero con un mayor trazo de calidad. Una vez más, España perdió el control y hay un mal inquietante con los desajustes en defensa, huérfana del liderazgo de Sergio Ramos sin que se les pueda achacar mucho a Albiol y a Íñigo Martínez, los elegidos. El tema va más allá de los nombres, es una cuestión de concepto, y ahí tiene trabajo Moreno, obsesionado con evitar el caos. En un par de transiciones rápidas, los escandinavos enseñaron los dientes, vaticinando un momento de euforia local en el Friends Arena.

Paradones de De Gea

De Suecia llegó, pasada la media hora, una de las noticias del año. De Gea, al que minutos años le traicionó el abductor, quejándose de manera ostensible después de una entrega sencilla, realizó la mejor parada de su historia en la selección, magnífico el vuelo a mano cambiada para despejar un cabezazo de Quaison. Justificaba así su titularidad, otro debate que vuelve porque Kepa tampoco se ha afianzado del todo, menos si cabe después de su pifia del pasado sábado.

Retomado el duelo en Solna, y sin que cesara la fina lluvia que mojó todo el día en Estocolmo, España se quedó helada cuando el grandote Berg marcó en la misma línea de gol, solo así pudo tumbar a un De Gea que en esa misma acción realizó otras dos intervenciones geniales. Ni en eso tiene buena suerte el portero del Mancheste United, rendido a los 60 minutos porque los dolores le impidieron seguir. Probablemente una de sus mejores citas con España acabó de la peor de las maneras.

Agitó el dibujo Robert Moreno y España asedió a Suecia hasta el final, aunque sin inquietar demasiado a los locales. Rodri confirmó una actuación gris, queda claro que Ceballos arriba no va tan bien, Fabián bajó ostensiblemente su nivel y se confirma que los ordenadores todavía no ganan en el fútbol. Andaba España con prisas y al final, a la heroica, le llegó el premio con ese gol salvador de Rodrigo, que concede algo de aire al seleccionador. Necesita más que nadie las victorias y que vuelva el buen juego cuanto antes a este conjunto de diván.