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Sáb, Sep

REAL MADRID... La Champions, una montaña sin Cristiano Ronaldo

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El divorcio de 2018 rompe el idilio del Madrid y del futbolista luso con su competición favorita

(ABC) El fútbol no es una ciencia exacta. El que más dinero invierte, gana o tiene es el que triunfa y viceversa. No, no es así. Si lo fuera, no sería del deporte más seguido del planeta ni generaría esa montaña rusa de emociones que le convierte en lo más importante de lo menos importante. El fútbol es impredecible y, aunque como en la lotería, cuando más dinero te gastas más cerca estás de ser el campeón, eso no quiere decir que sea así. Que se lo pregunten al City y al PSG, que de momento no han olido ni siquiera una final de Champions, que son precisamente las que le sobran al Madrid y a Cristiano Ronaldo, pero bien es verdad que a veces hay clubes y jugadores que no son conscientes de lo fuerte que pueden llegar a ser juntos hasta que miles de kilómetros de distancia les separa.

El divorcio más «caro», y no hablamos de dinero, del fútbol moderno volvió a evidenciarse en el regreso de la Champions. El Real Madrid era una apisonadora en Europa con Cristiano Ronaldo, y Cristiano Ronaldo con la camiseta del Real Madrid le peleaba el puesto de mejor jugador del mundo a Messi, mientras a la par coleccionaba una Champions tras otra. Ese matrimonio que condujo al club de Concha Espina a ocho semifinales consecutivas de la Liga de Campeones y a cuatro títulos entre 2014 y 2018, tres de ellos consecutivos con Zidane en el banquillo, era el matrimonio ideal. Dos años después, la separación sigue vigente en Europa, donde ha desaparecido por completo el idilio del Real Madrid y de Cristiano con la Champions

Hazard, desaparecido

«Curiosamente el viernes coincidieron en el tiempo la eliminación del Real Madrid y de Cristiano, y aunque ya hace dos años de su adiós, yo creo que se hicieron muchísimo daño Cristiano y Florentino separando sus caminos. Ahí es donde han dejado de reinar en Europa», explica Santi Cañizares. Un argumento que sostienen un buen número de madridistas y que los números, de momento, le dan la razón.

El Madrid cayó el año pasado en octavos contra el Ajax y este lo ha hecho frente al City. Ante los holandeses, por un global de 5-2 y contra los ingleses por un resultado total de 4-2. En ninguna de las dos eliminatorias dio la sensación el Madrid no solo de ser superior a su rival, sino de tener opciones de pasar. Y no debería ser la ronda de los dieciséis mejores de Europa la cima continental del rey de la competición, pero cuando más ha necesitado a un crack mundial en ambos enfrentamientos nadie ha salido a ocupar la figura de Cristiano Ronaldo. El curso pasado porque no la había, y el equipo lo sostenía un chaval de 18 años, Vinicius, que encima tuvo la mala fortuna de lesionarse durante el partido de vuelta con el Ajax en el Bernabéu. En esta campaña, ante el City, el futbolista encargado de ocupar el rol de CR7 ha pasado tres cuartos de la temporada en la enfermería, y cuando ha estado sobre el verde su cabeza, y sus piernas, seguían allí. Hazard no jugó en la ida contra los de Guardiola y el viernes en el Etihad su presencia fue absolutamente testimonial.

Tampoco puede sacar pecho Ronaldo de su abrupta salida del Real Madrid. Sus problemas fiscales con Hacienda confunden sus deseos de mejora salarial y, al contrario que Bale, su orgullo le llevó a exigir una venta que no ha mejorado su carrera. Conquistar la Serie A en la Juve es el pan de cada día. A Cristiano le ficharon para ganar la Champions y nadie puede echarle nada en cara. Él solo remontó al Atlético en octavos el pasado año y este curso a punto estuvo de hacer lo mismo contra el Olympique de Lyon, pero no tiene a su lado el equipazo que tenía en el Madrid, como el Madrid no posee ahora en su plantilla el crack mundial que sí tenía con Ronaldo. Ese divorcio vale ya dos Champions en la sombra.