20
Jue, Jun

El sistema migratorio de EE.UU. está al borde del colapso

Política
Typography

Este año podría superar la cifra de 1,6 millones de detenciones en la frontera de 2000

El sistema migratorio de EE.UU. ha llegado al borde del colapso, con la previsión de que este mes se supere la cifra de 100.000 «sin papeles» detenidos en la frontera, de los que 40.000 son menores de edad. «El punto de inflexión ha llegado esta semana a nuestras fronteras», denunció el miércoles durante una visita a Texas el comisionado de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza norteamericana, Kevin K. McAleenan. «Nos enfrentamos a una crisis humanitaria y de seguridad fronteriza sin precedentes a lo largo de nuestra frontera suroeste».

Desde hace más de una década no se llegaba a los 100.000 irregulares detenidos en un solo mes. El lunes pasado marcó un récord absoluto, con 4.100 detenciones en 24 horas. La inmensa mayoría son familias huidas de países de Centroamérica. Según las estimaciones del gobierno, la media es de 55.000 familias detenidas por entrar sin visado. Hace sólo dos años la media mensual era de 16.000 individuos. Los detenidos o son deportados o quedan libres en EE.UU. a espera de juicio. Unos 13.000, en buena parte menores, permanecen bajo custodia de las autoridades norteamericanas.

Muchos de los inmigrantes llegados precisan de atención médica urgente. En diciembre murieron dos niños mientras estaban bajo custodia del gobierno norteamericano, ambos después de recibir tratamiento médico. Según los últimos informes del Gobierno norteamericano, en días recientes las autoridades migratorias han atendido a una niña de dos años que sufría ataques epilépticos y a una mujer de 19 años con una dolencia cardíaca que precisaba de intervención quirúrgica urgente. Recientemente se han detectado en los centros de detención casos infecciosos de tuberculosis y viruela.

La agencia migratoria norteamericana denunció ayer que desde la semana pasada se ha multiplicado el número de grupos de 100 o más personas que son detenidas después de haber cruzado la frontera desde México de forma ilegal, una circunstancia que atribuye a la actividad de «coyotes», o redes mafiosas que cobran a los «sin papeles» por facilitarles la entrada en EE.UU., donde les abandona en pleno desierto, en muchas veces bajo un calor de40 grados y sin líquidos. Entre los arrestados hay ciudadanos de El Salvador,Guatemala, Honduras, Nicaragua, Ecuador y también Sri Lanka.

Acuerdo con Centroamérica

El máximo histórico de detenciones en la frontera es del año 2000, cuando los agentes de inmigración detuvieron a 1,6 millones de personas. Si sigue aumentando el número de llegadas, y supera de forma continuada las 100.000 detenciones mensuales, este año puede acercarse a aquel récord. La gran diferencia con la crisis actual es que hace dos décadas la inmensa mayoría de «sin papeles» eran hombres adultos que podían ser deportados con facilidad. Ahora, sin embargo, llegan familias enteras además de niños solos que solicitan inmediatamente asilo, colapsando las instalaciones migratorias.

El presidente norteamericano, Donald Trump, ha declarado el estado de emergencia en la frontera, lo que le permite movilizar fondos militares para proseguir la construcción de un muro en la frontera con México. La Casa Blanca mantiene que con el muro, cuyo coste superará los 20.000 millones de dólares, cesarán los cruces a través del desierto. Recientemente, el Pentágono cedió 1.000 millones a la Casa Blanca para ese proyecto.

El miércoles, el gobierno norteamericano anunció la firma de un acuerdo con El Salvador, Guatemala y Honduras para combatir de forma conjunta las causas de ese éxodo masivo. La secretaria de Interior, Kirstjen Nielsen, avanzó que el pacto incluirá financiación a programas de cooperación policial contra el tráfico de personas, la delincuencia organizada y el narcotráfico. «Estamos decididos a combatir de forma decisiva las raíces de la crisis en nuestra frontera», explicó en Twitter.