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Jue, May

Cuba reprime con dureza la marcha LGTBI no controlada por el régimen

Política
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Al menos seis detenidos en el acto alternativo convocado después de que Mariela Castro anulara la «Conga gay» oficial que organiza cada año

El régimen cubano decidió reprimir con efectivos policiales la marcha alternativa que miembros de la comunidad LGTBI habían organizado el pasado sábado como respuesta a la prohibición de la tradicional «Conga gay» que cada año realiza el oficialista Centro de Educación Sexual (Cenesex).

Desde la mañana, activistas de la comunidad LGTBI habían informado de que los familiares de Jancel Moreno, uno de los organizadores de la marcha alternativa, fueron objeto de amenazas por parte de elementos de la Seguridad del Estado. Así mismo se encontraban sitiados en sus domicilios dos activistas de la oriental provincia de Santiago de Cuba que desde esa región estarían realizando acciones de apoyo a la marcha de La Habana.

Convocada para las cuatro de la tarde del sábado en las inmediaciones del Parque Central, la marcha alternativa tuvo poca asistencia por parte de miembros de la comunidad LGTBI. Una consecuencia, como había señalado anteriormente activista y periodista Rafael Gordo Núñez, de «la poca independencia que esa marcha tenía de las estructuras del Gobierno».

Según el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH), fueron detenidos al menos los periodistas Iliana Hernández y Boris González Arenas, así como a los activistas Ariel Ruiz Urquiola, Óscar Casanella, Yosmany Sánchez y Yennia del Risco.

La hija de Raúl

El Cenesex decidió prohibir la tradicional «Conga gay», que cada año se organiza dentro de las Jornadas Contra la Homofobia y la Transfobia, con el argumento de que «la agudización de la agresividad contra Cuba y Venezuela, que en el caso de nuestro país tiene su máxima expresión en la activación del capítulo III de la Ley Helms-Burton, ha envalentonado a grupos que, si bien ya existían, en los últimos tiempos intentan con más fuerza tergiversar la realidad de Cuba, y para ello pretenden utilizar nuestra Conga para desacreditar, dividir y sustituir el verdadero sentido de esta actividad», según un comunicado de esta institución dirigida por Mariela Castro Espín, hija del general Raúl Castro.

Quienes organizaron y convocaron la marcha alternativa, finalmente reprimida con palizas y arrestos, fueron miembros de la comunidad LGTBI que siempre se han pronunciado al margen del Cenesex. Y aunque sus discursos no buscan dividir a la comunidad LGBTI cubana, sí cuestionaron la incapacidad de organizarse al margen de las instituciones oficiales y salir a defender sus derechos.

Yasmín Silvia Portales Machado, del proyecto Arcoiris, apuntó en este sentido que «los derechos humanos y ciudadanos son cosa integral, no sirven a pedazos». «Si el Cenesex y quienes están por encima de este se arrogan el derecho de cancelar la Conga es, precisamente, porque no hay derecho garantizado a la libertad de asociación y de expresión», señaló.

No son pocos los activistas y miembros de la comunidad LGTBI que han señalado durante años que pertenecer o adscribirse al Cenesex, subordinado al Ministerio de Salud Pública, es comulgar con las mismas fuerzas que sobre el régimen ejercen grupos machistas de poder, militares anacrónicos e instituciones religiosas aupadas a conveniencia por el Partido Comunista.

Silvio Rodríguez: «Represión vergonzante»

El activista Isbel Díaz Torres señaló, respecto a la prohibición de la Conga oficialista porque podría ser usada por intereses extranjeros, que «no es un argumento válido, dado que el Gobierno cubano (incluido el Cenesex) recibe fondos de embajadas, de fundaciones extranjeras, incluidas de EE.UU.». «Desde que me inicié como activista, hace doce años, siempre dicen que tal o más cual actividad la organizó la derecha, o desde Miami, o que la contrarrevolución va a hacer acto de presencia… al final, nunca ha pasado nada de eso. Las viejas estratagemas [del régimen] ya no funcionan», afirmó.

Incluso se sumó a las críticas Silvio Rodríguez. que suscribió ayer en su blog las palabras del también cantautor Vicente Feliú sobre la «represión absurda, vergonzante, peligrosamente evocativa» de la manifestación.

Hasta el momento se desconoce el paradero y bajo qué cargos penales serán enjuiciados los organizadores, activistas y participantes de la marcha, convocada para defender los derechos de toda la comunidad LGTBI cubana.

El OCDH condenó ayer las detenciones, el uso de la violencia y el cerco represivo del gobierno cubano contra los activistas de la marcha y aseguró que su cancelación revela una vez más «la dependencia absoluta» de instituciones como el Cenesex al Partido Comunista y cómo este tema «se utiliza para la propaganda castrista, y no como instrumento de defensa de los derechos de la comunidad LGBTI».