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Lun, Ago

México aumenta las devoluciones y detenciones de inmigrantes antes de la visita de Kamala Harris

Estados
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Altos funcionarios estadounidenses habrían pedido al Gobierno de López Obrador que frenara la marea migratoria

(ABC).- Hace tres semanas el portal de noticias 'BuzzFeed' filtraba una última hora: altos funcionarios estadounidenses habrían pedido al Gobierno mexicano que frenara la marea migratoria antes de la inminente reunión de Kamala Harris con López Obrador el 7 y 8 de junio. Una de las medidas incluiría «la aprehensión de 1.000 migrantes diarios» -casi el doble de la media de las detenciones- devueltos al país azteca por la Administración estadounidense para disminuir el flujo migratorio que intenta cruzar la frontera sur estadounidense huyendo de la pobreza y la violencia que sufren en sus países de origen. El documento filtrado exponía los ruegos de los funcionarios estadounidenses para que «México repatríe prioritariamente a migrantes solteros, adultos y varones expulsados por Estados Unidos que no tengan estatus legal».

 

Esta semana México ha iniciado la devolución de migrantes centroamericanos desde la frontera con Estados Unidos para lo que el Instituto Nacional de Migración fletó dos aviones y once autobuses, sin indicar la presencia de menores entre las 932 personas indocumentadas en la primera jornada, y que se encontraban en los estados fronterizos. Los Ángeles Times ha constatado, según las últimas filtraciones de autoridades federales anónimas, que los vuelos despegan de Tamaulipas y Chihuahua a San Pedro de Sula (norte de Honduras) y considerado epicentro de las caravanas de inmigrantes centroamericanos que se dirigen a Estados Unidos. El resto llegó por tierra a Villahermosa y Tapachula, en el sur de México, que cuentan con grandes estaciones de detención de migrantes.

 

ABC se puso en contacto con Maureen Meyer, vicepresidenta en Wola, organización líder en investigación e incidencia que promueve los derechos humanos en América, y aseguró que «es muy preocupante que EE.UU. esté pidiendo a México repatriar a los inmigrantes que fueron expulsadas» del vecino del norte. «México aceptó recibir a los indocumentados expulsados y ahora asume el traslado de los mismos a sus países de origen», explica.

 

«Surge la preocupación porque muchas personas querían solicitar protección y no queda claro si se les ha otorgado esa posibilidad», nos aclara la experta. El segundo punto al que hace referencia Wola es si se está guardando las medidas para que no se expanda el COVID-19. «Los migrantes son devueltos a su residencia y en muchas ocasiones está en riesgo su vida o la de su familia en una migración por necesidad», concluye Meyer.

Los afectados fueron centroamericanos que residen ilegalmente cerca de la frontera estadounidense y se les expulsa del vecino del norte como aplicación del Título 42, una medida adoptada por Trump al comienzo de la pandemia, que permite devoluciones en caliente a México y que presumiblemente debido a este acuerdo no se aumentaron los aranceles a productos mexicanos. Biden lo ha mantenido con la excepción de los menores no acompañados.

Megaelecciones

No es la primera vez que el Instituto Nacional de Migración de México informaba de trasladados masivos. El martes 19 de enero, mediante un comunicado, se hizo eco del retorno de 219 indocumentados a Honduras en dos aviones de la Guardia Nacional.

A exactamente una semana de las mayores elecciones de la historia de México -en la que se renovará los 500 diputados de la Cámara de Diputados y 15 gobernadores- David Cohen, subdirector de la CIA se ha visto con la Defensa Nacional (Sedena) para afilar la visita de la vicepresidenta estadounidense con el tema migratorio como eje principal de la misma.

 

En medio del convulso panorama político, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) informó que en total detuvieron a 178 mil 622 migrantes, superior al equivalente de la población de Santander, en abril. Sobre todo, adultos solteros y familias oriundas de México, Honduras y Guatemala de los que 111.714 fueron retornados de inmediato a México con el pretexto de los contagios por COVID-19. Desde Wola afirman que las deportaciones masivas representan un intento de descongestionar la frontera norte en la que se habían formado campamentos de migrantes «como los de El Chaparral en los que vive en situaciones precarias expuestas a muchos peligros».

 

Esta primavera preocupaba el número creciente de niños no acompañados que provocó su hacinamiento en diferentes instalaciones de la patrulla fronteriza que en las últimas semanas ha conseguido reducir a 700 menores. Tal y como nos aclara Lourdes Rosas, encargada de la oficina de Unicef en Tijuana (ciudad mexicana fronteriza con California) cada mes más de 1200 niños mal atendidos llegan tan sólo a ese paso fronterizo que se supera en Ciudad Juárez. «Algo que también ocurre en Sonora o Tamaulipas, pero no se tienen datos fehacientes por la inexistencia de supervisión cualificada que se haga cargo del número oficial», nos confiesan desde Unicef.

 

Se supone que el plan de Harris y López Obrador pasa por las inversiones estadounidenses para crear empleo en Centroamérica. Mientras tanto, más repatriaciones suponen un freno al fluyo migratorio del Triángulo Norte que se organizan en grupos en su travesía hacia Estados Unidas, repleta de organizaciones criminales. Según las últimas declaraciones de Nicole Elizabeth Ramos, directora del grupo Al Otro Lado, para Los Ángeles Times, «mujeres migrantes que están cruzando la frontera de manera irregular y dan a luz en Estados Unidos están siendo deportadas rápidamente a México sin la menor oportunidad de presentar sus casos de asilo».