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Jue, Jun

Hollywood quiere reflotar los Oscar ante el hastío del público

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La Academia repite los errores que le llevaron a hundir su audiencia en 2018: películas poco taquilleras y exceso de política durante la gala. avoritas. Las diez nominaciones que acumulan «Roma» y «La favorita», que lideran el ranking, no se traducen –al menos en origen– en que la gala se convierta en una pelea de dos. «Ha nacido una estrella» tiene mucho que decir, pese a que Bradley Cooper no está nominado a mejor dirección.

Los Oscar tocaron suelo el año pasado: la gala tuvo la peor audiencia de su historia y solo dos de las nueve nominadas a mejor película superaron los 100 millones de dólares en taquilla. Lo peor es que, para hoy, los factores que sumieron a la Academia en una profunda crisis no se han resuelto: el público sigue alejado de las candidatas –solo «Black Panther» está en el top diez de las más vistas– y el enfrentamiento de las grandes estrellas con Donald Trump no ayuda.

Ya en 2018, el 66 por ciento de los votantes republicanos expresaba en una encuesta publicada en «The Hollywood Reporter» que no querían saber nada de los Oscar. No querían caldo y ahora tienen cuatro tazas: «Roma», «El vicio del poder», «Infiltrado en el KKKlan» y hasta «Green Book» se leen como películas contestatarias frente a las políticas de la Casa Blanca. Incluso «Black Panther» y «La favorita» tienen su mensaje político. Solo las dos últimas nominadas a mejor película, «Ha nacido una estrella» y «Bohemian Rhapsody», se reconocen en ese Hollywood del espectáculo y la fábrica de sueños que solía ser.

Desconcierto

El abismo entre los cineastas y el público estadounidense es cada vez mayor. Y la Academia no parece saber qué hacer para recuperar el prestigio pasado. El desconcierto es tal que no lograron encontrar un presentador en condiciones para la gala de hoy (a las 00.30 horas, en Movistar Estrenos) mientras que las rectificaciones y los cambios improvisados la despojan de cualquier aura de seriedad.

En verano anunciaron que entregarían un Oscar a la película más popular y semanas después se retractaron. Hace solo unos días, confirmaron que darían los Oscar de cuatro categorías –entre ellas las de mejor corto de ficción, en la que compite el español Rodrigo Sorogoyen– durante la publicidad. Por supuesto, cambiaron de idea horas después. Parece más un show de improvisación que los premios de la industria del espectáculo más poderosa del mundo.

Más allá de todos estos problemas, en la parte estrictamente cinematográfica los Oscar se presentan cargados de incertidumbre. Y es que lo que ha ocurrido en estas últimas semanas es insólito en su historia reciente. Cada uno de los galardones que entregan los diferentes sectores de la industria ha ido a parar a una película diferente. El premio del Sindicato de Productores de Estados Unidos (PGA) ha sido para «Green Book»; el de los directores (DGA) para «Roma»; el de los editores (ACE) para «Bohemian Rhapsody»; el Sindicato de Actores (los premios SAG) ha apostado por «Black Panther»; los guionistas se decantaron por «¿Podrás perdonarme algún día?» (adaptado) y «Eighth Grade» (original). Para rematar, la muy americana American Society of Cinematographers (ASC) eligió «Cold War», del polaco Pawel Pawlikowski, como la mejor de 2018. Un guirigay indescifrable para aquel que quiera apostar.

Las favoritas

Las diez nominaciones que acumulan «Roma» y «La favorita», que lideran el ranking, no se traducen –al menos en origen– en que la gala se convierta en una pelea de dos. «Ha nacido una estrella» tiene mucho que decir, pese a que Bradley Cooper no está nominado a mejor dirección. «Bohemian Rhapsody» está en las apuestas, más allá del escándalo de acoso sexual que acaba de ensombrecer la figura de su director, Bryan Singer, y aunque las críticas internacionales la han dejado por los suelos. Eso sí, si la Academia quiere poner fin al abismo que la separa del público, el biopic de Freddy Mercury o el filme de Lady Gaga, que han arrasado en taquilla en todo el planeta, podrían ser la opción más popular junto con «Black Panther».

Seiscientas palabras después y todavía no se ha escrito el nombre fetiche de estos Oscar: Netflix. La productora de «Roma» pasará a la historia si la cinta de Alfonso Cuarón logra el gran galardón de la noche. Sería la primera plataforma en lograrlo. Un hito para el que no han escatimado en gastos: se han dejado cerca de 30 millones de dólares en publicidad, casi el doble del presupuesto que tenía el mexicano para el rodaje, según publica «The New York Times». Aunque el verdadero calado cultural de la hipotética victoria de «Roma» se escribiría en español: sería la primera cinta en lengua no inglesa que levanta el Oscar en la categoría principal. Aunque en esta ceremonia de locos puede pasar de todo, incluso que «Roma», también nominada a mejor cinta en lengua extranjera, se lleve el premio principal y pierda el «secundario» ante «Cold War».

En el apartado de intérpretes destacan las actuaciones del elenco de «La favorita», cuya protagonista, Olivia Colman, opta al Oscar a mejor actriz, y Rachel Weisz y Emma Stone, en la categoría de reparto. Pese a todo, las apuestas sitúan a Lady Gaga, por «Ha nacido una estrella», y Glenn Close, por «La buena esposa», como máximas candidatas a hacerse con la ansiada estatuilla. Cierran el quinteto principal Melissa McCarthy, por «¿Podrás perdonarme algún día?», y Yalitza Aparicio, por «Roma», todas con opciones.

La quiniela de los actores principales está igual de abierta, aunque los cambios físicos de Christian Bale en «El vicio del poder», en el que da vida a Dick Cheney y, sobre todo, de Rami Malek como Freddie Mercury en «Bohemian Rhapsody» les convierte en los grandes favoritos. La categoría la completan Willem Dafoe, por «Van Gogh, a las puertas de la eternidad»; Bradley Cooper, por «Ha nacido una estrella», y Viggo Mortensen, por «Green Book».

Españoles en el escenario

La renuncia de Kevin Hart a presentar los Oscar después de que le descubrieran un tuit homófobo hace años y, sobre todo, que la Academia no encontrara un sustituto decente han provocado que sea la primera ceremonia en treinta ediciones sin presentador. A cambio, un puñado de famosos estarán sobre el escenario durante las tres horas (como mínimo) que durará la gala. Entre ellos, además del ya habitual Javier Bardem, destaca la presencia del cocinero español José Andrés.

El chef será el encargado, junto con la tenista Serena Williams, la cantante Barbra Streisand y el actor mexicano Diego Luna, de presentar las ocho películas nominadas al Oscar. Un hito para una estrella de los fogones que es toda una celebridad en la meca del cine y que, como no podía ser de otra manera en Hollywood, se ha enfrentado públicamente a Donald Trump.

Después del cine, el inquilino de la Casa Blanca volverá a ser el protagonista de una ceremonia que, a falta de presentador, estará «conducida» por la música. Y lo hará desde el comienzo. En lugar del tradicional monólogo de apertura, la banda Queen dará el pistoletazo de salida con la interpretación de la canción «Bohemian Rhapsody». También Lady Gaga y Bradley Cooper subirán al escenario para cantar juntos «Shallow», tema principal de «Ha nacido una estrella», por el que, con toda probabilidad, la cantante recogerá el Oscar a mejor canción original.

También el venezolano Gustavo Dudamel pondrá acento español a la noche cuando se ponga al frente de la Filarmónica de Los Ángeles. Nombres y más nombres a la espera de ver cuál es el que está escrito en el sobre de mejor película y, sobre todo desde España, en el de mejor cortometraje, con la esperanza puesta en Rodrigo Sorogoyen.