08
Sáb, Ago

El cannabis crea falsos recuerdos

Ciencia y tecnología
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Las personas bajo los efectos del THC son más susceptibles a creer como ciertas cosas que no ocurrieron

(ABC) Cada cigarro de cannabis contiene de 30 a 70 miligramos de THC ( tetrahidrocannabinol), una molécula que en las plantas parece tener funciones relacionadas con la defensa frente a insectos y la luz ultravioleta. Pero cuando entra en el torrente sanguíneo, el THC se une a unos receptores cerebrales (los llamados receptores cannabinoides), que inhiben la acción de unas moléculas mensajeras. A través de estos mecanismos, el THC actúa como un psicotrópico, es decir, altera la percepción: tiene un efecto analgésico, altera los sentidos, despierta el apetito y crea una sensación de euforia y calma.

Sin embargo, a corto plazo también provoca pérdida de memoria, aumenta el tiempo de reacción y disminuye la capacidad de coordinación. Además, el cannabis aumenta la probabilidad de caer en una depresión y lleva a algunas personas a sentir miedo, ansiedad o a exacerbar los síntomas derivados de dolencias mentales. Ahora, una investigación realizada por científicos de la Universidad de Maastricht (Holanda) y Sidney (Australia) ha concluido que el THC además abre la puerta a la creación de falsos recuerdos. Sus conclusiones se han publicado esta semana en « PNAS».

«Con la creciente aceptación global del cannabis y su amplio uso por parte de testigos y sospechosos en procesos legales, comprender las ramificaciones de esta droga para la memoria es crucial», han escrito los autores del artículo, encabezados por Lilian Kloft.

El poder de la sugestión

Los investigadores quisieron averiguar si, aparte de provocar lagunas mentales, el THC puede llevar a una persona a pensar que ha vivido algo que realmente no ha ocurrido, a través de la sugestión. Para averiguarlo, usaron tres métodos distintos, dos usando realidad virtual y uno recurriendo a un juego de memoria de palabras, y evaluaron a 64 voluntarios horas después de la ingesta de THC y una semana más tarde.

Los científicos recurrieron a un inhalador para suministrarle el THC a los conejillos de indias. En algunos casos, los participantes recitaron una lista de palabras y en otros tuvieron que responder a preguntas sobre una pelea, creada por realidad virtual, y transcurrida a bordo de un tren. En un tercer caso, los participantes formaron parte de una simulación donde asumían el papel de un carterista. Por último, contestaron a algunas preguntas para poner a prueba su capacidad de recordar.

Los resultados han mostrado que los que consumieron cannabis tienen una tendencia mayor a creer que palabras que no estaban en la lista que tenían que recordar sí lo estaban. Además, al ponerles ante un falso testimonio sobre las escenas vividas en los programas de realidad virtual, tendieron a darles la razón, lo que indica que eran más susceptibles y que tenían más falsos recuerdos.

Testimonios en procesos legales

Ambas cosas ocurrieron solo durante la fase aguda de intoxicación, es decir, cuando los voluntarios estaban bajo los efectos inmediatos del THC.

Por ello, los autores han concluido que los legisladores y los jueces han de tener en cuenta estos resultados a la hora de interpretar y valorar los testimonios de sospechosos y testigos que pudieran estar bajo la influencia del cannabis. Por ello, han sugerido, es conveniente considerar el incorporar pruebas de consumo de drogas entre los testigos.

«A la hora de entrevistar a testigos, víctimas o sospechosos después de un crimen –han escrito los autores–, nuestros resultados implican que entrevistarles mientras todavía están intoxicados debería ser evitado, debido al alto riesgo de falsos testimonios».