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Jue, Jul

El caos y la violencia asedian a un Donald Trump aislado en la Casa Blanca

Estados
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La policía carga contra una turba que incendia coches, contenedores y hasta una iglesia. Cuando anoche cayó el toque de queda sobre Washington, los antidisturbios todavía cargaban entre una nube de gas lacrimógeno contra una turba que huía dejando tras de sí un rastro de coches y contenedores calcinados, escaparates rotos, paredes pintadas y hasta una iglesia en llamas.

Esa muchedumbre enmascarada aisló anoche por tercer día consecutivo al presidente y su familia en su residencia, rodeada ésta por un formidable cordón policial. El Gobierno, en guardia, incluso tomó la decisión, insólita, de apagar los focos que iluminan la fachada delantera de la Casa Blanca, algo de lo que no se tiene memoria en la capital de Estados Unidos.