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Mar, Nov

El ala radical de los demócratas quiere un giro a la izquierda

Mundo
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Los moderados acusan a los radicales de los muchos votos perdidos por el partido

(ABC).- La tregua entre las corrientes moderada e izquierdista del partido demócrata se ha roto. Durante la campaña electoral, ambas crearon una fachada de unidad para impulsar al candidato a la presidencia, Joe Biden, y para alcanzar el máximo poder posible en el Congreso. Los resultados electorales fueron mixtos para los demócratas: ganaron la elección presidencial con una ventaja mínima, es muy posible que no consigan recuperar el Senado y su mayoría en la Cámara de Representantes es más débil.

 

Algunos pesos pesados de ambas facciones están cruzando acusaciones sobre por qué los resultados son peores de lo esperado. Abrió las hostilidades Abigail Spanberger, una diputada demócrata que se tuvo que jugar su escaño en un distrito de Virginia, fuera de la burbuja liberal donde el partido gana con facilidad. «Si esto es una victoria», dijo sobre los resultados en el Congreso, «estamos jodidos en 2022».

 

Spanberger, que en 2018 ganó un distrito que se fue con Trump en 2016 y que ahora ha vuelto a ganar, criticó que el partido no combatiera más el mensaje de «Defund the Police» –recortes a la Policía– que emergió de las protestas en verano contra los abusos policiales a la minoría negra y que fueron impulsados por las corrientes izquierdistas. Ni Biden ni los pesos pesados izquierdistas, como Bernie Sanders, lo apoyaron, pero fueron tímidos o reacios a combatirlo.

 

«Y no debemos volver a usar los términos ’socialista’ o ’socialismo’» añadió Spanberger sobre una etiqueta maldita en EE.UU., pero que han defendido estrellas de la izquierda como Sanders o Alexandria Ocasio-Cortez, la legisladora con más presencia en la opinión pública. «Hemos perdido diputados por ello», insistió Spanberger. El retrato de Biden como una «marioneta» de los socialistas y comunistas que hizo Donald Trump durante la campaña ha calado en algunos electorados. Los demócratas tuvieron resultados peores que lo esperado entre los hispanos de Florida, por ejemplo, por ello.

 

Ocasio-Cortez no tardó en responder con una explicación de los resultados completamente diferente. El problema de muchos demócratas moderados ha sido la «incompetencia» de muchas de sus campañas, donde apenas se hicieron esfuerzos en redes sociales. En su opinión, los mensajes de «Black Live Matters», ecologismo o de «recortes a la Policía» no son los responsables de unos resultados peores de lo esperado. Justo lo contrario: el activismo de esos movimientos en ciudades clave como Detroit y Filadelfia, o en estados como Georgia es lo que ha logrado la presidencia.

«Nosotros no somos el enemigo», aseguró Ocasio-Cortez sobre el ala izquierdista en una entrevista en «The New York Times» y aseguró que la idea de que Biden ganó por incluir a republicanos como el candidato presidencial John Kasich es «peligrosa».

 

Otro diputado moderado, salió a combatir las palabras de Ocasio-Cortez en el mismo medio. Él se ha jugado su escaño en Pensilvania, un estado decisivo, con mucho votante moderado que ha sido parte de la clave del éxito de Biden. «He visto a muchos votantes frustrados por los mensajes de ‘recortes a la Policía’ o de la prohibición del ‘fracking’», protestó. La retórica del partido, azuzada por los sectores más de izquierda, como el de Ocasio-Cortez y las otras tres integrantes del llamado «Squad» –Ilhan Omar, Rashida Tlaib y Ayanna Pressley, todas han mantenido su escaño– «ha ido demasiado lejos», asegura Lamb, con mensajes «impopulares y que no son realistas».

Estos movimientos anticipan una gran batalla en interna en el partido demócrata. Biden ha reconocido que solo estará un mandato y los demócratas volverán a jugarse el Congreso en 2022.