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Mar, Dic

El Mossad secuestra a un general iraní para intentar localizar a un piloto desaparecido hace 35 años

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El todopoderoso cuerpo de inteligencia encargado de misiones en el exterior de Israel lanzó «una operación audaz, atrevida y compleja» para trata de obtener información sobre el paradero del piloto Ron Arad

 

(ABC).- No es habitual enterarse de operaciones del Mossad de boca de los dirigentes de Israel, nunca se hacen públicas de manera oficial y menos cuando no han salido bien. La guerra oculta entre israelíes e iraníes no tiene fronteras y esta semana ha librado un nuevo capítulo que incluye el secuestro de un general iraní desplegado en Siria.

 

El todopoderoso cuerpo de inteligencia encargado de misiones en el exterior de Israel lanzó «una operación audaz, atrevida y compleja» para tratar de obtener información sobre el paradero del piloto Ron Arad, capturado en Líbano hace 35 años, «pero no salió bien, fue un fracaso», declaró el jefe del Mossad, David Barnea, según reveló el Canal 12 de la televisión israelí. Fuentes de Defensa consultadas por el diario Haaretz confirmaron que esta misión se llevó a cabo «en varios campos» y lamentaron que «finalmente no obtuvimos la información esperada». Aunque una vez más queda claro que Israel no olvida a los suyos.

 

El primer ministro, Naftali Bennet, fue quien anunció la existencia de este operativo en el transcurso de la apertura del curso político en el parlamento tras dos meses sin sesiones. El dirigente ultraconservador se limitó a decir que se trató de «una operación compleja, amplia y atrevida» y poco después llegaron los mensajes de Barnea y las filtraciones de Defensa sobre el mal resultado.

¿Qué hizo en esta ocasión el Mossad para intentar dar con el paradero de Arad? Los medios árabes revelaron un doble movimiento en Siria y Líbano. El periódico con base en Londres Rai al-Youm aseguró que los servicios israelíes secuestraron a un general iraní en Siria y lo trasladaron hasta un país al norte de África para interrogarlo y después ponerlo en libertad. El canal Al Arabiya, informó también de un movimiento del Mossad en la localidad de Nabi Sheet, en Líbano, donde los agentes israelíes habrían realizado la prueba del ADN a un cuerpo enterrado para examinar la posibilidad de que pudiera ser Arad. No obtuvieron el resultado esperado.

 

Este piloto fue capturado el 16 de octubre de 1986 cuando su avión resultó dañado en el transcurso de un bombardeo en Líbano. Los dos pilotos lograron saltar de la aeronave, pero Arad fue a parar a manos de la milicia chií Amal y después transferido a fuerzas iraníes. Durante los dos primeros años de cautiverio envió tres cartas y dos fotos como pruebas de vida, pero su pista se perdió de manera definitiva en 1988. Israel ha lanzado numerosas operaciones para intentar localizarle y llegó a ofrecer 10 millones de dólares de recompensa, pero sigue sin saber qué fue de Arad. Un informe conjunto del Mossad y del Ejército concluyó en 2016 que lo más probable es que el piloto falleciera en 1988, según detalló Haaretz.

 

Respuesta de Irán

 

Irán no pasó por alto la maniobra del Estado judío y, según medios como Rai al-Youm o la propia prensa israelí, respondió al secuestro de su general con el intento de asesinato de empresarios de Israel en Chipre. Matan Sidi, portavoz de Bennet, fue quien denunció que el intento de asesinato sufrido por el millonario Teddy Sagi fue un «ataque terrorista» de la república islámica y no «un crimen entre rivales».

David Ben Gurion, primer ministro y uno de los fundadores de Israel, creó el Mossad en 1949, un año después del establecimiento del Estado. El objetivo era garantizar la seguridad del país en un Oriente Medio hostil y el servicio comenzó a dar frutos desde el primer momento gracias a la conexión directa de las comunidades judías con cada país de la región. 72 años después su actividad es incesante y se ha convertido en el cuerpo clave en la guerra oculta que libra el Estado judío con su mayor enemigo regional: Irán.