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Mar, Oct

Tildan de montaje la emboscada sufrida por el presidente de Guatemala en la frontera con México

Mundo
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La comitiva del mandatario centroamericano padeció un tiroteo el día después del arresto de un conocido periodista de investigación de tramas corruptas

 

(ABC).- El cordón de seguridad del máximo cargo político en el país centroamericano, Alejandro Eduardo Giammattei Falla, ha sufrido un atentado a menos de 400 metros con la frontera con México, el vecino del norte de Guatemala, en la zona de Huehuetenango. Giammattei, presidente desde enero de 2020 tildado de derechas con ínfulas autoritarias, salió ileso mientras estaba de visita el sábado 30 de julio por las aldeas occidentales guatemaltecas de Jacaltenango y Huehuetenango a las que se trasladó en helicóptero. El presidente se encontraba junto a su ministro de Agricultura, José Ángel López, en un acto para incentivar a pequeños productores y emprendedores comercializar sus mercancías. Las investigaciones serán llevadas a cabo por las fuerzas de seguridad de Guatemala conjuntamente con México ya que uno de los heridos de bala es oriundo de la potencia norteamericana. El apresado sufre impactos de bala en las piernas y es conocido como Josué López Velásquez, y según los tabloides pertenece al Cártel Jalisco Nueva Generación. El grupo que le acompañaba huyó hacia México. Cerca de la reyerta hallaron una granada para fusil y un radiocomunicador sin especificar las intenciones del supuesto grupo delictivo.

El altercado que podría haber provocado un entuerto internacional se produjo por un grupo armado que traspasó la frontera y recibió con un tiroteo a los militares y al equipo de inteligencia del político que le dieron el alto a lo que respondieron, también, a balazos. Otros cuatro guatemaltecos que traspasaron la zona fronteriza, rumbo a su país, fueron apresados. El portavoz del Gobierno, Rubén Tellez, calificó la emboscada como un «posible» ataque.

¿Montaje o atentado?

Aunque el sabotaje ha sido desgranado con pelos y señales mediante comunicado por las redes presidencialistas, no son pocos los que señalan que se trata de un paripé para que el presidente salga bien parado de la detención de uno de los periodistas de más renombre del país, José Rubén Zamora Marroquín, director de 'El Periódico'. La libertad de prensa en Guatemala se ha visto seriamente dañada debido a que Zamora es uno de los periodistas de investigación más afamados especializado en destapar la corrupción que asola la nación centroamericana. Por otro lado, esa área fronteriza es conocida porque operan bandas de narcotraficantes y trata de personas como Jalisco Nueva Generación y Los Huistas. Este último es calificado por Estados Unidos como un puente para el comercio de cocaína y drogas sintéticas.

No son pocos los que señalan que de que se trata de un paripé para que el presidente salga bien parado de la detención del periodista José Rubén Zamora

Casualmente el mismo día del atentado un grupo de periodistas protestaba por el encarcelamiento de Zamora y por la reelección de la fiscal general Consuelo Porras, sancionada por Estados Unidos. Además, el comunicador personaliza la información crítica con el régimen de Giammattei por lo que el centenar de compañeros coreaba: «¡No se calla la verdad callando periodistas!» frente a los tribunales de Ciudad de Guatemala en los que Zamora pasaba el inicio de su apresamiento desde la noche antes del atentado acusado de lavado de dinero, chantaje y tráfico de influencias, tal y como señala la Fiscalía Especial Contra la Impunidad del Ministerio Público. Actualmente, el investigador pasa por una huelga de hambre como protesta por el allanamiento de su periódico y ha sido enviado a una cárcel de una base militar al norte de la capital. Sus últimas declaraciones dejan claro la situación límite que vive Guatemala: «Que me muera si es necesario, pero que se haga justicia».

 

Curiosamente Giammattei ha sido de los primeros presidentes latinoamericanos en visitar el pasado lunes 25 de julio a Volodímir Zelenski, el sexto presidente de Ucrania. Un viaje que no realizaba un presidente centroamericano en los últimos doce años mientras su popularidad cae bajo mínimos.