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Mar, Abr

Se elevan a cuatro los muertos en la explosión de París tras encontrar el cadáver de una mujer bajo los escombros

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Podría tratarse de una joven que llevaba desaparecida desde que ocurrió la tragedia

(ABC) Los equipos de emergencias que trabajan desde ayer limpiando los escombros provocados por la explosión en una céntrica panadería de París han encontrado este domingo el cadáver de una mujer, de manera que se eleva a cuatro el número de víctimas por la tragedia, tal como ha explicado el fiscal de París.

Podría tratarse de la joven desaparecida a la que se estaba buscando durante todo el día de ayer y hoy. Además de ella, dos bomberos y una mujer española murieron ayer como consecuencia de la explosión.

El portavoz de los bomberos, Eric Moulin, declaró a la prensa que los servicios de rescate trabajan «a mano, levantando piedra por piedra», mientras los perros continúan rastreando en busca de más desaparecidos. El inmueble más afectado deberá ser reforzado de arriba abajo, y los vecinos no podrán entrar en los edificios cercanos hasta que los arquitectos confirmen que no sufren daños estructurales que puedan suponer riesgo de derrumbe.

El Ayuntamiento de París señaló en un comunicado que por el momento hay doce edificios a los que no se podrá entrar, como mínimo, en las próximas 48 horas. Además, varios inmuebles han quedado cortados de la red de suministro de agua, y los vehículos no podrán estacionar en esa calle hasta nueva orden por los riesgos de que caigan cristales.

Fue sobre las 9 de la mañana de este sábado cuando se produjo una violentísima explosión en una panadería del distrito IX, en la calle Montion, causando cuatro muertos, y más de 40 heridos. Desde entonces, más de doscientos bomberos y un centenar de policías comenzaron con extrema celeridad los trabajos de evacuación del edificio de la panadería, intentando buscar indicios del origen último de la explosión, causada por un escape de gas.

Entre los fallecidos se encuentra una mujer española, concretamente de Toledo. Se llamaba Laura Sanz, tenía 36 años y trabajaba en un supermercado del barrio Santa Bárbara de Toledo y residía en Burguillos. Había ido a pasar el fin de semana y la mala suerte quiso que su hostal estuviera muy cerca de donde se produjo de la explosión. Su muerte ha causado una gran consternación en toda la ciudad. Ha dejado a tres niños huérfanos.