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Lun, Nov

La Policía británica halla 39 cuerpos en un camión en Essex, al este de Inglaterra

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El contenedor procedía de Bélgica y el conductor, un hombre de 25 años de Irlanda del Norte, ha sido detenido bajo sospecha de asesinato

(ABC) «Las personas que se ven obligadas a tomar rutas peligrosas y, en ocasiones, mortales para llegar al Reino Unido suelen hacerlo porque las actuales políticas y prácticas sobre inmigración les niegan opciones seguras y legales». Con estas palabras reaccionó Steve Valdez-Symonds, director de Derechos de las Personas Refugiadas y Migrantes de Amnistía Internacional Reino Unido, al hallazgo de 39 personas fallecidas en un camión ayer en el condado británico de Essex, al sur de Inglaterra. Y añadió que «se trata de un suceso espantoso y desgarrador».

Fueron los servicios de emergencias quienes llamaron a la Policía en la madrugada de ayer, después de hallar los cadáveres en el remolque de un camión frigorífico aparcado en el polígono industrial de Waterglade, aunque no está claro quién los alertó. Entre las víctimas hay un adolescente, según explicaron fuentes de la Policía. El superintendente Andrew Mariner, jefe de la Policía de Essex, señaló que «este es un incidente trágico donde una gran cantidad de personas han perdido la vida». El conductor del camión, un norirlandés de 25 años, fue detenido, acusado como sospechoso de asesinato.

Según las mismas fuentes, el remolque fue trasladado desde el puerto belga de Zeebrugge hasta el de Purfleet, en el este de Inglaterra. Después fue trasladado al parque industrial donde fue encontrado. La Policía cree que dos camiones diferentes tiraron del remolque en distintos momentos. El aumento de los controles migratorios en puertos como Dover y Calais ha hecho que las mafias se muevan por otras rutas y no es la primera vez que el puerto de Zeebrugge está en el punto de mira por casos de tráfico de personas.

Según el consejero delegado de la Sociedad de Camiones de Carretera, Richard Burnett, los cadáveres fueron hallados en condiciones «absolutamente horrendas», ya que las cámaras frigoríficas son «oscuras e increíblemente frías» y «pueden alcanzar los 25 grados bajo cero». Para Burnett, la tragedia revela «el peligro» de las mafias de tráfico de seres humanos.

Los servicios de inmigración británicos se unieron ayer a la investigación, al tratarse presuntamente de un nuevo caso de contrabando de personas. El camión está registrado en Bulgaria por una compañía propiedad de una ciudadana irlandesa, según confirmó el ministro de Exteriores de ese país. Según «The Guardian», está registrado concretamente en la ciudad búlgara de Varna, a unos 2.500 kilómetros de Zeebrugge. Aunque la Policía no ha revelado aún la nacionalidad de los fallecidos, sí señalaron que «es muy improbable» que sean búlgaros, y las hipótesis apuntan a que podrían ser inmigrantes provenientes de Siria, Irak u otros países de la zona que intentaban entran al Reino Unido. La inminencia del Brexit y el aumento en el control de aduanas podría hacer que muchos inmigrantes intenten entrar antes de la salida de Reino Unido de la UE.

«Una tragedia absoluta»

Shoaib Khan, un abogado británico especialista en derechos humanos, señaló en declaraciones a «Time» que «esta es una tragedia absoluta» y que «si bien no está claro quiénes eran estas personas, estaban claramente desesperadas por ingresar al Reino Unido, incluso si eso significaba arriesgar sus vidas», e hizo además una crítica a las autoridades: «Mientras que el primer ministro y otros expresarán su tristeza y prometerán investigaciones, este es el resultado directo de la labor del Gobierno británico, que cierra formas legítimas y razonables de ingresar al país». «A menos que se introduzcan leyes y políticas humanas, tales incidentes continuarán y las personas más indefensas continuarán pagando con sus vidas», añadió. Las declaraciones de Khan no son exageradas: aunque la mayoría de los inmigrantes que mueren intentando llegar no solo al Reino Unido, sino al resto de la UE, mueren en el Mediterráneo, muchas rutas terrestres son también auténticos cementerios.

Más de 4.500 personas murieron en las rutas migratorias en todo el mundo durante el año 2018, según datos del proyecto Migrantes Desaparecidos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). Sin embargo, la OIM recalca que los datos están incompletos debido a la falta de fuentes fiables en algunas regiones.

El primer ministro británico, Boris Johnson, mostró su conmoción en un tuit: «Estoy horrorizado por este trágico incidente. Recibo actualizaciones periódicas y el Ministerio del Interior trabajará en estrecha colaboración con la policía de Essex a medida que establezcamos exactamente lo que sucedió. Mis pensamientos están con todos aquellos que perdieron la vida y sus seres queridos».