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Sáb, Dic

Evo Morales aterriza en México como asilado y da las gracias a López Obrador por «salvarle la vida»

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El presidente dimisionario de Bolivia viaja en un avión de la Fuerza Aérea mexicana y se detuvo en Paraguay, en una ruta llena de dificultades y para el que fueron necesarias gestiones con varios países, según el canciller mexicano

(ABC) Evo Morales ya está en México. Vestido con un polo azul y acompañado por una comitiva de políticos, el expresidente de Bolivia aterrizó en Ciudad de México alrededor de las 11 de la mañana hora local, aproximadamente las 18:00 en España. «Gracias por salvarnos la vida, hermano canciller», dijo Morales tras ser recibido en el aeropuerto por el secretario (ministro) mexicano de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard. «Sigue la lucha», señaló Morales tras levantar su puño izquierdo al llegar a México y hacer unas breves declaraciones a los medios.

«Mientras tenga la vida sigue la lucha y estamos seguros de que los pueblos del mundo tienen derecho a liberarse. Solo va a haber paz cuando se garantice la justicia social», remarcó tras abandonar un avión de la Fuerza Aérea Mexicana que el país mesoamericano había enviado para recogerle a Cochabamba (Bolivia), donde se encontraba. Morales presentó su renuncia el pasado domingo ante la presión ciudadana y de las Fuerzas Armadas por el fraude en las elecciones presidenciales del pasado 20 de octubre.

«Ha sido como un periplo por diferentes espacios y decisiones políticas», dijo anteriormente Ebrard durante una rueda de prensa celebrada a las siete de la mañana. Transportar a Morales a México no ha sido sencillo. La aeronave viajó primero a Lima (Perú), donde esperó a que las autoridades bolivianas permitieran que el expresidente pudiera abandonar el país. «Están en medio de un proceso político muy complejo y entonces no está claro quién decide qué», dijo Ebrard.

El avión obtuvo el permiso y despegó desde Lima, sin embargo, luego les comunicaron que no era válido por lo que tuvieron que volver a la capital de Perú hasta que finalmente lograron una segunda autorización. Una vez recogieron a Morales en Bolivia, el gobierno de Perú denegó la posibilidad de que el avión mexicano volviera a atravesar el país, motivo por el que entablaron contacto con Paraguay. Gracias a la mediación del presidente electo de Argentina, Alberto Fernández, pudieron cruzar Paraguay, para luego rodear Bolivia por Brasil y dejar América del Sur por Ecuador, dado que ya no podían cruzar el espacio aéreo de Perú.

Lo que gana y pierde México

El asilo político otorgado a Morales convierte al presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, en la principal referencia de la izquierda latinoamericana. «México no pierde nada por recibirlo y gana consolidarse dentro de la izquierda de la región, además de cierto rédito internacional», dice Antonio Gil Fons, experto en relaciones exteriores de la Universidad de Guadalajara, quien descarta que el asilo a Morales meta a México en problemas con Estados Unidos.

«No va a tener problemas con Estados Unidos porque Morales no está perseguido por la Justicia. Otra cuestión sería si algún país lo reclamara por algún delito, pero en principio no hay una orden de detención», explica Gil Fons, quien también cree que el asilo permite a López Obrador distraer la atención después de dos complicadas semanas para su gobierno tras la liberación de Ovidio Guzmán, hijo del criminal Joaquín «El Chapo» Guzmán y el brutal asesinato de nueve miembros de la familia LeBarón la semana pasada.

Tensión en Bolivia

Mientras tanto, la salida de Evo Morales dejaba Bolivia sumida en una gran convulsión. La marcha del expresidente generó varios episodios de violencia, por lo que el Ejército salió finalmente a las calles para poner orden después de que la policía se viera desbordada. El parlamento boliviano recibió la carta de renuncia de Morales, texto en el que expresó su decisión para evitar escenarios de violencias en el país que gobernó durante casi catorce años.

Los acontecimientos en Bolivia se precipitaron el pasado domingo, después de conocerse una auditoría de la Organización de Estados Americanos sobre la primera vuelta de las elecciones presidenciales del pasado 20 de octubre, en la que detectó graves irregularidades, desde manipulaciones informáticas a falsificación de actas, entre otras.

Evo Morales anunció la repetición de las elecciones, pero a lo largo de la jornada la presión para que renunciara al cargo siguió creciendo. Incluso el jefe del Mando Militar llegó a «sugirió» su dimisión, a lo que finalmente accedió el presidente ese mismo día.

El lunes Morales había anunciado a través de Twitter su partida hacia México, «agradecido por el desprendimiento del gobierno de ese pueblo hermano que nos brindó asilo para cuidar nuestra vida». En su mensaje aseguraba que le duele «abandonar el país por razones políticas», si bien advirtió de que pronto volverá «con más fuerza y energía».