22
Sáb, Feb

Cuadrántidas 2020: cuándo y cómo ver la primera lluvia de estrellas del año

Municipios
Typography

Entre el 3 y el 4 de enero alcanzarán su pico máximo, con hasta 100 meteoros a la hora

El cielo de principios de año siempre nos ofrece un espectçaculo que, aunque fugaz, es uno de los más espectaculares: las Cuadrántidas. Esta lluvia de estrellas, que se produce entre el 1 y el 5 de enero, tendrá su pico en la madrugada entre el 3 y el 4 -el máximo se espera a las 8:20 UT del 4-, momento en el que podrán observar hasta cien meteoros a la hora. De media, caerá un meteoro cada cuatro minutos, algunos de ellos muy brillantes y espectaculares.

Debido a que el radiante -punto del cielo desde donde parecen surgir los meteoros- se encuentra localizado cerca de la Osa Mayor, concretamente en la constelación del Boyero, las Cuadrántidas no presentan alta actividad en el hemisferio sur. Sin embargo, en el hemisferio norte se esperan buenas vistas del espectáculo astronómico si el tiempo lo permite. Además, la Luna no interferirá en el evento, ya que estará en etapa creciente.

Desde dónde ver el espectáculo

Observar las lluvias de estrellas es bastante sencillo: no es necesario utilizar telescopios o prismáticos, ya que son visibles a simple vista. Sin embargo, para disfrutar plenamente del cielo, es recomendable situarse en un lugar oscuro, sin contaminación lumínica y con horizontes despejados. La ubicación ideal: salir al campo, en un terreno más o menos llano, sin montañas, edificios o árboles altos que dificulten la visión.

Pero si no quieres salir de casa, también es posible verlo a través de internet en directo. Englobado en las Iniciativas de Contaminación Lumínica (LPI en inglés) del proyecto europeo STARS4ALL (stars4all.eu), el canal sky-live.tv retransmitirá, en directo, la lluvia de estrellas con dos cámaras, una situada en el Observatorio del Teide (IAC, Tenerife, Islas Canarias) y la otra en Higuera la Real (Badajoz, Extremadura).

La peculiaridad de las Cuadrántidas

Las llamadas «estrellas fugaces» son en realidad pequeñas partículas de polvo de diversos tamaños que van dejando los cometas a lo largo de sus órbitas alrededor del Sol. La corriente de partículas resultante (llamados meteoroides), debido al «deshielo» producido por el calor solar, se dispersa por la órbita del cometa y es atravesada cada año por la Tierra en su órbita alrededor del Sol. Durante este encuentro, las partículas de polvo se desintegran al entrar a gran velocidad en la atmósfera terrestre, creando los trazos luminosos que reciben el nombre científico de meteoros.

Esto es cierto para la mayoría de lluvias, pero no para las Cuadrántidas y las Gemínidas: no existe ningún cometa que coincida con la trayectoria de la nube de «escombros». Los «progenitores» son asteroides, 3 mil 200 Phaeton en el caso de las Gemínidas y 2003 EH para las Cuadrántidas. De hecho, este último asteroide tarda cerca de cinco años y medio en orbitar alrededor del sol. Por otro lado, se especula con que fuera el conocido cometa C/1490 Y1, un cuerpo celeste que ya vislumbraron los astrónomos de hace 500 años, su verdadero «padre».

Se trata de una de las lluvias de meteoros más activas aunque más cortas del año, por lo que si las condiciones y el lugar lo permiten, pueden resultar unas noches muy impresionantes.