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Jue, Jun
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Arvo Pärt: «Este minúsculo virus demuestra que los humanos sólo somos un organismo más»

Política
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 El compositor estonio, de 84 años, es reacio a conceder entrevistas, por lo que su disposición a charlar puede interpretarse como un intento de aportar algo de lucidez a la crisis actual. Pärt cree que «lo que está sucediendo nos impone sacrificios a todos», es como «una especie de mega ayuno» que tiene «sus efectos», una «privación» de la que no se libra la cultura.

 

Como creador, el estonio procura seguir siempre –ahora también– el ejemplo del escritor John Updike, que «dijo una vez que intentaba trabajar con la misma calma que los maestros de la Edad Media, quienes tallaban los bancos de las iglesias en lugares donde era imposible verlos».

Quién sabe si, tras todo esto, emergerá un nuevo arte, más próximo, quizás, a lo realmente importante. «Es difícil de decir. Cada situación grave hace que los artistas se acerquen a lo esencial y las consecuencias de eso sólo serán evidentes a largo plazo». Lo que está claro es que «este minúsculo coronavirus», como Pärt lo define, ha demostrado «de forma dolorosa que los humanos somos sólo un organismo más, y que nuestra existencia sólo es posible en relación con otros seres vivos». Por ello, el compositor defiende que, ahora más que nunca, «el término relación debe entenderse como una máxima, como la capacidad de amar», un requisito «quizás demasiado alto para un ser humano».

La paradoja del aislamiento

Pärt vive la situación de confinamiento de modo paradójico, ya que, «por un lado, implica aislamiento, pero, por otro, nos acerca más los unos a los otros». Lejos de vivir ese aislamiento como una condena, el estonio defiende que «debemos ser capaces, forzarnos, incluso, a valorar nuevamente las relaciones personales y cultivarlas en nuestro pequeño círculo. Y debemos aprender todo eso antes de esperar o incluso exigir amor y justicia de todo el mundo». Es como si el coronavirus nos hubiera devuelto, de pronto, al antiguo preescolar, se llame ahora como se llame, «y sólo cuando hayamos aprobado este examen podremos pensar en otros pasos», pero es «un proceso muy, muy largo».

 

Con respecto al mundo que nos espera, es obvio que será distinto al que habitábamos. Y, desgraciadamente, uno de los riesgos es que en esa nueva sociedad haya cambiado el concepto de libertad. Pärt alerta de que «eso es exactamente lo que puede suceder. No hemos sido capaces de lidiar con nuestra libertad adecuadamente hasta ahora y el castigo por eso puede ser doloroso». Lo dice quien batalló, durante años, contra el régimen soviético, que le obligó a exiliarse. «Esta crisis ha creado una situación en la que todo tipo de problemas y debilidades saldrán a la superficie más y más, ya sean sistemas políticos o sistemas sociales de cualquier tipo. La crisis actual no perdona a nadie y en estas circunstancias de necesidad todos revelan sus verdaderos valores, que ya no pueden ocultar. Nadie sabe cómo saldremos de esto, pero todos sentimos que nada permanecerá como estaba». Es el otro «credo» de Arvo Pärt.