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Sáb, Dic

Las Vegas rompe la banca con el golf

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La rivalidad entre Tiger y Phil pone en juego 9 millones para el mejor en 18 hoyos

Acapulco Gro., 22 de noviembre del 2018(ABC) Que el deporte se ha convertido en un espectáculo es algo comprobado desde hace mucho tiempo. Y que nadie lo sabe vender como los estadounidenses, también. En la enésima vuelta de tuerca al grifo del dinero han ideado una fórmula que ya ha resultado triunfal antes de llevarse a cabo: un duelo mano a mano entre Tiger Woods y Phil Mickelson, los grandes dominadores del golf mundial en los últimos veinte años, mañana a las 21:00 h.

 

La propuesta es tan atractiva que lleva a preguntarse por qué no se había realizado antes, cuando ambos jugadores estaban en la plenitud de sus carreras, pero la realidad es que en otros tiempos no habrían podido alcanzar los ingresos que van a recibir ahora. El ganador del enfrentamiento cara a cara (un match-play puro, al más puro estilo Ryder Cup) se llevará la bolsa de nueve millones de dólares y la sensación de quedar definitivamente por encima de su íntimo enemigo. A lo largo de sus trayectorias, los dos californianos han pasado por fases más y menos tensas en su relación y es en los últimos años cuando han estrechado más sus lazos. Por si el atractivo de reunirles fuera poco, este curso ambos han recuperado su mejor juego y se han reencontrado con la victoria (Tiger en el Tour Championship y Phil en en Mundial de México), además de sido compañeros en la última Ryder de París.

 

Viva Las Vegas

 

Con la parafernalia que se le dedica a las grandes veladas de boxeo, en la ciudad del juego están disfrutando de este acercamiento a un deporte antes alejado de este tipo de montajes. Sí que es cierto que hace años se disputaban skin games en los que había premios por hoyos o incluso la batalla de Big Horn, que desencadenó el desencuentro entre Woods y Sergio García al no entender el astro que el español se tomase tan en serio lo que para él era un simple torneo amistoso. Pero el dinero que ahora está sobre el tablero y la atención mediática que ha despertado hacen de esta experiencia algo muy especial. «Si miramos más allá de las cifras y nos centramos en la audiencia que nos verá, creo que podremos hacer una gran labor de difusión de nuestro deporte - comentó el zurdo - pues hay mucha gente que nunca vería un torneo tradicional de cuatro rondas de 18 hoyos pero puede resultar atraída por este». Además, como los protagonistas llevarán micrófonos, podrá escucharse todo lo que hablen en el campo y asistir a los retos adicionales que se irán poniendo.

Como no podía ser de otra manera, al estar en la capital de los casinos, los golfistas podrán apostar en cada hoyo por detalles particulares (drive más largo, bola más cercana, mejor putt...) y esos importes irán dedicados a distintas instituciones benéficas. Y, para no esperar hasta mañana, el primer reto ya quedó establecido en la rueda de prensa. Mickelson le dijo a Tiger que le apostaba 100.000 dólares a que haría birdie en el primer hoyo, a lo que el genio respondió doblando la apuesta. Este es el ambiente de rivalidad en el que se mueven. «Estaremos mentalizados como para un grande», avisó Phil. Pero lo más curioso el que el partido se celebrará a puerta cerrada y no se venderán entradas para el público. Sólo se podrá ver por televisión de pago (en España, en Movistar Golf).