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Mié, Feb

REAL MADRID 4 - OSASUNA 0

Deportes
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El Madrid se da un festín ante Osasuna

(ABC).- En verano, cuando el madridismo debatía quién podría ser el mejor sustituto de Courtois, tras la grave lesión del belga, pocos abrieron este melón en el caso de Militao. Con Rudiger, Alaba y Nacho se daba por sobrada y bien cubierta la zona del centro de la defensa. Nada que ver con la portería, en la que Lunin no había mostrado hechuras para ser el guardameta titular del Real Madrid. Su cierta lógica tenía. ¿Cuántas veces un equipo necesita tirar del cuarto central? El problema es que la tostada siempre cae del lado de la mantequilla.

Jornada 9 y Tchouaméni de central, para acompañar a Rudiger, único sano o no sancionado. Estreno del francés como defensa ante un desconocido y apático Osasuna que, en lugar de venir a competir al Bernabéu se dio un paseo para disfrutar de un recital blanco liderado por Bellingham, otra vez determinante. Doblete del inglés, que ya suma diez goles en diez partidos, ocho de ellos en Liga. Proyección de más de treinta goles en el campeonato doméstico. ¡Hey, Jude!

100% de efectividad para el Madrid en la primera mitad. Un disparo a portería y un gol. En el minuto 9, Modric filtró un pase a Carvajal, que se había internado en el área. El lateral blanco recibió de espaldas y de primeras descargó sobre Bellingham, que no falla cuando huele sangre. Nadie persiguió al inglés, que orientó el balón hacia su pierna izquierda y fusiló a Herrera. 1-0.

A falta de Benzema, y de Mbappé, ahí está Bellingham. Golea, sí, pero también asiste, roba, ayuda en defensa, intimida a sus rivales y espolea a sus compañeros. Una navaja suiza.

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Modric regresó al once

Modric, que volvió a ser titular cuatro partidos después, se ubicó pegado a Tchouaméni en la salida de balón. Socio de lujo para el francés, que no ofrece dudas a la hora de asociarse con la pelota, ni en el juego aéreo, pero no tiene los mecanismos de un central. Él mismo corrigió un agujero en su zona con un buen corte a Rubén García cuando este encimaba ya a Kepa. Solución de emergencia, pero por salud cardiovascular mejor no testearla ante rivales con bichos. El City de Haaland, verbigracias.

De Osasuna, casi nada. Solo una ocasión de Budimir, ya en la prolongación, pero su disparo con la izquierda desde el punto de penalti acabó en la grada fans. Poca intensidad defensiva, escasa presencia ofensiva, un sistema de cinco defensas y demasiados errores no forzados en campo propio. Un Osasuna muy alejado de la identidad impuesta por Jagoba, en un palco privado por la sanción de dos partidos que debe cumplir. Debían comérselo los demonios.

Tras el descanso, el Madrid subió mínimamente las revoluciones, que es justo lo que Moncayola pedía al descanso para su equipo, y como fruta madura fueron cayendo los goles. El 2-0, en el 54, con el sello de Bellingham. Pared en la frontal del área con Valverde y golpeo con caño a Herrera, que juega con guantes pero no con sotana, para doblar la distancia.

El tercero cayó en el 65. Vinicius, que aún no es el Vinicius de la pasada temporada, dio un pasito más en su camino hacia su mejor versión con un gol de Ronaldo Nazario. Carrera al espacio, conducción, recorte y pase a la red. Tanto al que sumó una asistencia en el 74, que finalizó Joselu con un buen golpeo al palo derecho de la portería rojilla.

El '14', que ya suma cinco tantos, ha marcado en todos los partidos en el Bernabéu, pero no estuvo fino desde los once metros. Joselu tuvo la manita en un penalti que lanzó a romper al centro de la portería. Herrera se dio el único gustazo de Osasuna atajando el balón, parada de la que presumió ante los aficionados de esa zona, lo que le provocó el enfado de la grada y la reprimenda de Ancelotti. Acabó pidiendo perdón. Ya lo dijo en la entrevista con ABC. Pasa de cero a cien, y viceversa, en segundos.

Fue el noveno penalti errado por el Madrid de los últimos 24. Dato preocupante. No siempre se van a lanzar con un 4-0 a favor, cuando ya no tiene impacto en el resultado. Fue la única mala noticia junto a la amarilla a Rudiger. Cuarta del alemán, con el Pizjuán y el clásico en Montjuic tras el parón. Cuidado.