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Mié, Feb

El orgullo del Atlético anula la mejor versión de Messi

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SUPERCOPA | RESULTADO BARCELONA-ATLÉTICO...El argentino lideró a un Barça brillante ante un Atlético solo sostenido por Oblak, pero diez últimos minutos locos obraron el milagro. Derbi en la final del domingo

Si lo que Yeda y Arabia querían era una final Barcelona-Real Madrid, no la van a tener. Una segunda semifinal loca en el King Abdullah metió a los de Simeone en la gran final de próximo domingo (19.00 horas). Los dos ‘invitados’ a este nuevo formato se jugarán el primer título de la temporada. Y el Barcelona regresa a España con esa sombra de equipo endeble solo sostenido por el talento de Messi, que incluso en una de sus mejores versiones no fue capaz de evitar otra hecatombe azulgrana en un partido gordo.

El encuentro se presentó con cuatro novedades en los onces, dos por ambos equipos. Simeone puso de salida a Savic, tres meses sin jugar, obligado por las molestias musculares de Giménez, que pasa más tiempo en la enfermería que sobre el verde. En el centro del campo, el mexicano Herrera dejaba a Koke en el banquillo. Esta era decisión técnica. Valverde, como habitualmente hace cuando enfrente tiene a Simeone, optó por el músculo de Vidal en lugar del fútbol de Rakitic, y también por la corpulencia de Umtiti en lugar de la fiabilidad de Lenglet.

Fue un inicio de partido lento, pero valiente por parte del Atlético. Presión en área rival y personalidad para mover el balón. Los dos primeros disparos, de Thomas, e interesantes internadas por la derecha de Correa, aprovechando la inercia atacante de Jordi Alba para cogerle la espalda.

El esperanzador inicio del Atlético se esfumó a los quince minutos, justo cuando Correa se lastimó su tobillo derecho en un choque a caballo contra Umtiti y Neto. Tras ser atendido por los médicos colchoneros, el argentino tardó mas de diez minutos en dejar de cojear, y Simeone no vio oportuno realizar el cambio para evitar jugar tanto tiempo con medio jugador menos. El Barça, que olió la sangre, empezó a jugar al fútbol. Y ahí encerró al Atlético con media hora de baile sin el premio del gol.

Oblak, salvador

Messi, desaparecido hasta entonces, se subió por fin a la ola que le tenía montada una grada entregada a él, y comenzó a dirigir la ofensiva azulgrana para hacer de Oblak el mejor del Atlético. En el minuto 22, una combinación del argentino con Alba la finalizó Leo dentro del área con un disparo seco y raso salvado por el muslo del esloveno. El Atlético era una caricatura incapaz de juntar tres pases seguidos, con errores groseros en la circulación de balón. Uno de Thomas propició un balón filtrado de Suárez a Griezmann, cuya picadita a Oblak fue salvada por la manopla izquierda del esloveno, paciente para no irse al suelo y generar dudas en la definición final de su ex compañero.

Fueron las dos grandes ocasiones del Barça en unos primeros cuarenta y cinco minutos donde la mejor noticia para un Atlético muy menor era que seguía vivo. En el Barcelona, la desesperación de algunos jugadores provocaron algunos roces que González González no pasó por alto. Savic y Luis Suárez se fueron al descanso con amarilla por una tángana final iniciada por Messi, que quiso buscarle las cosquillas a Joao Félix sin motivo ninguno. Feo gesto del argentino, enrabietado por ver todavía en el electrónico un injusto 0-0.

Su enfado lo canalizó Leo hacia el verde en el segundo acto, una bendita locura para los amantes al fútbol. Simeone dio entrada a Koke, por Herrera, y la novedad le cuadró a los 18 segundos. El capitán rojiblanco aprovechó un balón perdido por Vidal para batir a Neto, tras recibir una buena asistencia de Correa. Un 0-1 sorprendente que sacaría toda la magia de Messi, esta vez insuficiente.

Cinco minutos después del tanto de Koke, el argentino se aprovechó de una indecisión entre Savic y Koke, blandos ante un balón dividido que Messi rescató y colocó en la red con su bota derecha. Catorce minutos después, Griezmann culminaba la remontada. No celebró el gol por respeto a su ex equipo.

El recital del Barcelona pudo ser definitivo si el VAR no hubiera anulado un tanto a Messi, por controlar el balón con el brazo, y otro a Piqué, por fuera de juego de Vidal. Dos mazazos emocionales para los de Valverde, y justo el efecto contrario para un Atlético que se vio en Madrid hoy viernes y que, en los últimos diez minutos, se inventó el pase a la final gracias a dos regalos del Barcelona en la salida del balón.

El primero dejó a Morata mano a mano con Neto, que solo puso posponer el tanto derribando al ariete. Penalti del brasileño y el propio Morata hace la igualada. El segundo propició otro mano a mano, esta de vez de Correa, que a pesar de mandar su disparo al cuerpo de Neto, acabó introduciendo el balón en la red azulgrana, certificando la remontada. La cara de Messi era un drama. No habrá clásico el domingo. Toca derbi.