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Vie, Abr

Cinco novelas para leer durante la cuarentena

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"4 3 2 1", de Paul Auster; "Años luz", de James Salter; "Un matrimonio feliz", de Rafael Yglesias; "Desierto sonoro", de Valeria Luiselli y "Conversaciones entre amigos", de Sally Rooney

 

"4 3 2 1" (Seix Barral), de Paul Auster

(ABC) Archie Ferguson, el protagonista de "4 3 2 1" (Seix Barral), nació el 3 de marzo de 1947 en Newark (Nueva Jersey). Paul Auster vino al mundo un mes antes, en ese mismo sitio y en esa ciudad estadounidense. Es como si personaje y autor, cuyas vidas discurren de forma paralela en la realidad y la ficción, hubieran nacido para, final y felizmente, encontrarse. Sí, esta es la mejor novela de Auster –no obstante, durante veinte años se preparó para escribirla–. Y sí, es mucho decir. Pero es que estamos ante un relato, de proporciones descomunales, que se vale del genio literario para reconstruir la historia reciente –la de EE.UU. en el siglo XX, hasta la década de los 70– de una manera un tanto particular. Los números que titulan la novela, esos 4, 3, 2 y 1, corresponden a las diferentes vidas que Archie podría haber vivido en función del azar, ese ingrediente, básico en la literatura de Auster, que nos define, también, como personas.

"Años luz" (Salamandra), de James Salter

Hace unos años, en una conversación en Oviedo, el escritor estadounidense Richard Ford confesó que el libro que más le había marcado, influido, en toda su trayectoria -es decir, en su vida- era "Años luz", de su amigo James Salter. Tuve la suerte de conocer a Salter, de que me abriera las puertas de su casa en Bridgehampton (Nueva York) y compartiera conmigo su intimidad creativa. Y, también, de comentar con él sus impresiones sobre aquella novela, escrita hacía tantos que cualquiera podría suponer que recordaría detalles sólo vagamente... pero él no, él lo recordaba todo. Tenía una memoria muy sólida sobre la construcción de aquel matrimonio, los Berland, cuya vida transcurre entre Manhattan y una vieja casa al norte de Nueva York. Allí, en una especie de paraíso natural con vistas al Hudson, Viri y Nedra disfrutan de ese preciado tiempo destinado a dejarse llevar: paseos, cenas con amigos, juegos con sus dos hijas... Todo aparentemente idílico, pero sólo en la superficie. De manera latente, en ese espacio en el que se mueven los sentimientos, entre la racionalidad y la pasión, un terremoto emocional hará temblar los cimientos de ese matrimonio que se debate entre luchar por mantenerse unido o la libertad de cada uno.

 

"Un matrimonio feliz" (Libros del Asteroide), de Rafael Yglesias

Hay libros que anidan en tu piel y pasan a convertirse en una extensión más de tu vida, como si su historia fuera tan tuya que si te desprendieras de ella estarías en realidad acabando con tu propio personaje. «Un matrimonio feliz» (Libros del Asteroide), del escritor estadounidense Rafael Yglesias, es una de esas novelas. Al comenzar su lectura, al conocer a Enrique y a Margaret, la pareja cuya historia de amor vertebra el relato, empiezas a sentir y, de repente, te das cuenta de que hablas de ellos, impulsivamente, como si les conocieras y su amor fuera una de las experiencias más intensas que hayas experimentado. Son los efectos secundarios que logra la penetrante prosa de Yglesias, que construye la novela mediante saltos en el tiempo y la memoria de Enrique, el protagonista, desde que conociera a Margaret (el amor de su vida) en el agitado Nueva York de finales de los 70. Puedes intentar definir el amor con poéticas palabras, dibujarlo y hasta inventarlo para otros. Pero lo que Yglesias logra en «Un matrimonio feliz» es experimentarlo y hacer al lector partícipe de ese doloroso sentimiento que nunca puede ser mesurado, pues ha de ser un todo. Es su (ficticia) historia, pero podría ser la de cualquiera.

 

"Conversaciones entre amigos" (Literatura Random House), de Sally Rooney

Cuando le preguntaron a Sally Rooney qué perseguía al escribir "Conversaciones entre amigos" (Literatura Random House), su primera novela, dijo que "empezar una revolución". Y no andaba desencaminada. Su forma literaria de entender las relaciones es el espejo de nuestras contradicciones. Tras recitar sus poemas en una velada literaria en Dublín, Frances y Bobbi conocen a Melissa, una atractiva escritora que quiere publicar un reportaje sobre ellas. Estas dos universitarias que en el pasado fueron pareja se verán atraídas hacia ella y su marido Nick: un matrimonio acomodado que se acerca a la cuarentena y con el que terminarán formando un complejo ménage à quatre.

"Desierto sonoro" (Sexto Piso), de Valeria Luiselli

Una empieza a leer "Desierto sonoro" y tiene la impresión de que la intención de Valeria Luiselli, su autora, es conducir al lector, como si de una road novel se tratara, a lo largo y ancho del Estados Unidos actual para que conozca, de primera mano, el drama de los inmigrantes, aquellos que malviven en el país desde hace tiempo y también los que se agolpan en la frontera sur en busca de un presente que en su tierra les es negado. Y puede que ese retrato, descarnado, esté en esta maravilla de novela, pero no es el asunto principal de la trama, como mucho la excusa que se ha buscado la autora mexicana para escribir su mejor libro hasta la fecha, el más maduro y ambicioso. Un matrimonio emprende, junto con sus dos hijos, un niño (de él) y una niña (de ella), un viaje en coche desde Nueva York, donde viven, hacia el sur. En el trayecto, ambos persiguen propósitos profesionales bien distintos (ella, documentar la diáspora de los niños que llegan a la frontera; él, seguir el rastro de los últimos apaches que se rindieron ante el Ejército estadounidense), aunque el objetivo personal sea el mismo: huir de una crisis sentimental que ha resquebrajado los cimientos de la familia que, años ha, se afanaron en construir. Pero el tiempo fue pasando, y pesando, y el silencio se fue instalando entre ellos, llegando a ensancharse tanto que la distancia fue insalvable. Como testigos, sus hijos, en su día a día y en el asiento trasero del coche, donde documentan, desde su particular mundo real, a veces inventado, el periplo familiar.