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Mar, Abr

El jurado tiene ya en sus manos el futuro del Chapo Guzmán

Mundo
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Comienzan hoy las deliberaciones para el veredicto del capo de la droga mexicano

En el último capítulo del juicio a Joaquín Guzmán Loera, el «Chapo», en la réplica de la Fiscalía al alegato final desesperado de la defensa, la acusación no escondió la sensación que todo el mundo tiene desde el principio: es una película en la que se sabe el final. «El testimonio de uno solo de los testigos cooperantes hubiera sido suficiente para demostrar su culpabilidad», dijo la representante sobre el Chapo, al que las autoridades de EE.UU. acusan de ser el líder, o uno de los líderes, del cartel de Sinaloa. Pero la acusación no presentó un testigo cooperante, sino catorce. Además, de otros testigos -agentes de la Policía Antidroga (DEA), sobre todo- y pruebas físicas, desde grabaciones al Chapo y rastros documentales hasta paquetes con la cocaína que introdujo en el país.

El futuro del Chapo, que se juega una probable condena a cadena perpetua en una cárcel de máxima seguridad en territorio estadounidense, está desde hoy en manos de las doce personas que integran el jurado del caso. Pocos querrían estar en su piel. De hecho, el proceso de selección del jurado fue una sucesión de intentos de escabullirse de esta obligación que tienen los ciudadanos estadounidenses, incluido el ataque de pánico que sufrió una de las personas seleccionadas.

Las ocho páginas

Hoy, el juez del caso, Brian Cogan, dedicará un par de horas a explicar el proceso de deliberación y de toma de veredicto. Cogan les detallará su aislamiento para repasar las pruebas contra el Chapo, la prohibición de hablar del caso fuera de la sala de deliberaciones o de obtener información sobre ello fuera de las evidencias presentadas -igual que durante la celebración del juicio- y cómo alcanzar su decisión.

Deberá ser por unanimidad y delante de ellos tendrán un documento de ocho páginas en el que tendrán que responder si el Chapo es culpable o inocente de los diez cargos presentados contra él. El primer cargo, el fundamental, es el de pertenencia continuada a una organización criminal. Dentro de ese cargo, los jurados tendrán que responder si la Fiscalía ha probado o no la participación del acusado en veintisiete violaciones del código penal, que incluyen la distribución de toneladas de droga y la conspiración para cometer homicidios. Los jurados tendrán que considerar si la acusación ha probado que el Chapo es responsable de esos delitos «más allá de la duda razonable». Es decir, deberán declararle inocente de esos cargos si encuentran que hay «duda razonable» en la autoría del acusado.

La defensa ha tratado de establecer esa duda en los dos meses que se ha prolongado el juicio. Su planteamiento básico ha sido atacar la credibilidad de los testigos cooperantes de la Fiscalía, exsocios del Chapo en el negocio del narco, que colaboran con la acusación para conseguir beneficios penitenciarios. Si han dedicado su vida a mentir, ¿por qué no lo iban a hacer ahora para salir antes de la cárcel?, fue el razonamiento repetido por su principal abogado, Jeffrey Lichtman. Pero la defensa se enfrentaba a un ejército con una escopeta de perdigones.