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Dom, Ago

Consiguen, por primera vez, una imagen del entrelazamiento cuántico

Ciencia y tecnología
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El hito permitirá avanzar en los campos de la computación y la criptografía cuántica

Einstein lo llamó « espeluznante acción a distancia», porque el fenómeno no encajaba con su teoría de la Relatividad. Sabemos que existe y que funciona, aunque no sabemos exactamente cómo. Los físicos, incluso, son capaces de reproducirlo a voluntad en sus laboratorios, y de sacarle partido de mil formas diferentes, desde la computación cuántica a la criptografía. Pero nadie hasta ahora ha sido capaz de descubrir de qué forma dos partículas «entrelazadas» son capaces de transmitirse la una a la otra información de forma instantánea y sin importar la distancia que las separe.

El entrelazamiento cuántico, pues, es un «misterio cotidiano» en miles de laboratorios de física de todo el mundo. Sabemos que está ahí, que es uno de los pilares de la Mecánica Cuántica, pero no sabemos cómo funciona.

Y ahora, por primera vez, un equipo de investigadores de la Universidad de Glasgow ha sido capaz de obtener una fotografía de un tipo de entrelazamiento cuántico llamado «entrelazamiento de Bell». El hito se acaba de publicar en Science Advances.

Para lograr su objetivo, los investigadores idearon un sistema que dispara una corriente de fotones entrelazados desde una fuente cuántica de luz hacia una serie de objetos «no convencionales» dispuestos en materiales hechos de cristal líquido y que son capaces de cambiar la fase de los fotones a medida que estos pasan. Después instalaron una cámara super sensible, hasta el punto de detectar fotones individuales. Finalmente regularon la cámara para que solo se disparara al detectar un fotón y a su «gemelo» entrelazado, de forma que el dispositivo registraba, de hecho, en entrelazamiento de los fotones.

Paul Antoine Moreau, que ha dirigido la investigación, explica que «la fotografía que hemos conseguido hacer es una elegante demostración de una propiedad fundamental de la naturaleza, observada por primera vez en forma de imagen. Se trata de un resultado emocionante y que se podría utilizar en el campo emergente de la computación cuántica y llevarnos a conseguir nuevos tipos de soportes visuales para nuestras investigaciones».