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Mar, Nov

FÚTBOL... ¿Se produce daño cerebral por rematar de cabeza?

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Los golpes en la cabeza provoca un controvertido debate entre la medicina. A cada estudio que habla de daños futuros neurológicos degenerativos, aparecen voces discrepantes que niegan tal evidencia

(ABC) .- Hace dos semanas conocíamos el fallecimiento de Nobby Stiles, debido a un cáncer de próstata que se le sumaba a la demencia senil que sufría desde hacía años. 48 horas después, la familia de Bobby Charlton anunciaba que sufría alzheimer. Ambos fueron campeones del mundo en 1966 y de aquel histórico combinado inglés también se sabe que Martin Peters, Jack Charlton y Ray Wilson fallecieron por enfermedades neurológicas degenerativas. Cierto es que todos lo han hecho en avanzada edad, pero también es verdad que los golpes en la cabeza durante la práctica del fútbol no ayudan a prevenir estos problemas de salud tan graves.

 

«Sin duda que este es un tema de máxima actualidad en la neurología, y más aun a raíz de la publicación a finales del año pasado del estudio realizado por la Universidad de Glasgow y tras el anuncio de las restricciones de las federaciones británicas para que los niños menores de 12 años rematan de cabeza, pero tenemos que ser muy cautelosos porque hay muchos factores que pueden aumentar el riesgo de desarrollar enfermedades neurodegenerativas. A día de hoy, no tenemos evidencia científica para considerar al fútbol como un factor de riesgo para desarrollar enfermedades neurodegenerativas. Otra cuestión diferente es si lo es o no lo es, o si el fútbol de los años sesenta lo era o no lo era», explica el doctor Pablo Eguia, neurólogo y vocal de la Sociedad Española de Neurología.

 

«Muy controvertido»

Los remates de cabeza y las conmociones cerebrales repetidas están bajo sospecha. Hay estudios que apuntan a que los remates repetidos con la testa se comportarían como microtraumatismos y podrían ser perjudiciales. Otros dicen que son las conmociones cerebrales que en ocasiones ocurren en el campo cuando dos futbolistas chocan al luchar por un balón dividido. Y otros investigadores señalan que solo los traumatismos de alta energía y solo en algunas personas susceptibles podrían ser un riesgo, por lo que «es un tema muy controvertido», especifica el doctor.

 

El estudio de la Universidad de Glasgow que menciona el galeno investigó la relación entre las enfermedades cerebrales y el hecho de golpear la pelota con la cabeza durante la práctica del fútbol. Para ello, se comparó el historial médico de 7.676 exjugadores en Escocia entre 1900 y 1976, con los de 23.028 personas no relacionadas con el fútbol como actividad profesional. La conclusión que sacó dicho estudio es que los futbolistas tienen más del triple de posibilidades que el resto de las personas de que la principal causa de su muerte sea una enfermedad neurodegenerativa.

 

«Como en todas las enfermedades multifactoriales, demostrar si una actividad o exposición es un factor de riesgo para desarrollar una enfermedad es una tarea muy difícil y requiere de estudios muy complejos. Los autores del estudio de Glasgow, en su publicación en la prestigiosa revista The New England Journal of Medicine, no sugieren ninguna hipótesis porque su estudio no está diseñado para encontrar la causa. Es más, no encontraron más demencia en los jugadores de campo que en los porteros, algo que hubiera apoyado la idea de los remates de cabeza como factor etiológico. Los estudios son limitados. Los remates de cabeza en sí no parecen ser perjudiciales, pero es algo muy difícil de estudiar. Lo que sí parece más claro es que las conmociones cerebrales de repetición pueden ser perjudiciales a largo plazo. Es fácil entender que el riesgo de sufrir una conmoción cerebral al ir a rematar un balón con la cabeza es mayor. Es un campo en el que vamos conociendo nuevas evidencias cada año».

 

El doctor Eguia cree que es muy importante entrar en el detalle de las cifras de la investigación. Es un estudio de casos y controles donde se compara la mortalidad entre exfutbolistas y una muestra de personas con características demográficas similares. En la publicación se recoge que fallecen 1.180 de los 7.676 futbolistas y lo hacen por múltiples causas. Por ejemplo, 173 fallecieron por cardiopatía isquémica. En los certificados de defunción de estos ex futbolistas profesionales se recoge la enfermedad neurodegenerativa como la primera causa de muerte o como una enfermedad que contribuye a ello en 222 futbolistas, que representa solo el 2’9% de la cohorte.

 

El estudio también asegura que los exfutbolistas profesionales tienen hasta cinco veces más riesgo de sufrir alzheimer o demencia: «Sin duda los datos de este trabajo son contundentes pero necesitamos más estudios para asegurar esto con tanta contundencia. Como todo en la ciencia, el estudio tendrá que ser replicado en otro conjunto de exfutbolistas para corroborar o no esta hipótesis. A la hora de analizar este trabajo es importante conocer la metodología del estudio. La causa de muerte se recoge del certificado de defunción con las limitaciones que ello supone. No es un diagnóstico anatomopatológico tras una autopsia».

 

Por eso, el doctor Eguia transmite un mensaje final de prudencia, tranquilidad y paciencia. Hay que seguir estudiando esta materia y hay que hacerlo sin prisa y con la seriedad que requiere: «Comparto la opinión de Carol Routledge, directora de investigación de Alzheimer’s UK, que cree que los beneficios de jugar al fútbol superan las desventajas. Para mí, el dato más relevante del estudio de la Universidad de Glasgow es que entre los exfutbolistas profesionales escoceses la mortalidad es inferior que en los controles para cualquier causa de muerte por debajo de los 70 años. Lo que ocurre que este dato es positivo y no ‘vende’ tanto como la sospecha de que a partir de los 70 años la incidencia de enfermedades neurodegenerativas sea mayor»..