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Jue, Jul

REAL MADRID ... La volea de Zidane, paso a paso

Deportes
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Digno de guardar como una obra de arte en un museo para su estudio. Glasgow, 2002. Final de la Champions League. Gol de Zinedine Zidane de volea. Siete segundos que dura una jugada inmortal, pues han pasado exactamente 20 años y no se olvida. Ni se olvidará nunca.

 

 

1-2

B. LEVERKUSEN

REAL MADRID

Final de la Champions de Glasgow

15 de mayo de 2002

La primera Champions de Florentino Pérez como presidente del Madrid. Una orejona marcada por el golazo de Zidane, nombrado el mejor de siempre en las finales, y las asombrosas paradas de Casillas, suplente hasta la lesión de César, el elegido aquel año por Del Bosque.

Equipos titulares

Entrenador:

Vicente del Bosque

Entrenador:

Klaus Toppmöller

4-2-3-1

4-4-2

César

Butt

Salgado

Helguera

Hierro

R. Carlos

Sebescen

Zivkovic

Lúcio

Placente

Ramellow

Ballack

Makelele

Figo

Solari

Baştürk

Zidane

Schneider

Brdaric

Neuville

Raúl

Morientes

Min 39

Berbatov-Brdaric

Min 61

McManaman-Figo

Kirsten-Sebescen

Casillas-César

Min 65

Min 68

Min 90

Babic-Lúcio

Min 73

F. Conceinçao-Makelele

El partido

0-1

1-1

1-2

Raúl

8

Lúcio

13

Zidane

44

La jugada

Minuto 44 de la primera parte

1-1 en el marcador...

Solari envía un balón en profundidad a Roberto Carlos, en carrera con Sebescen por su banda. Morientes y Raúl ya habían iniciado un desmarque en boca de gol. Pero en el último bote, pareció que la hierba seca se aliara para que el balón no resbalara y quedara muy alto. Cuando Roberto Carlos decide centrar, dado lo alto en su golpeo, el envío fue un globo hacia el borde del área, en vez de ser un pase de la muerte.

El balón llega a Solari escorado a la banda izquierda

Roberto Carlos tira un desmarque por la banda y Solari le mete el balón en largo

Centro de

Roberto Carlos

El brasileño está presionado por Sebescen que no le deja margen de maniobra

Consigue mandar un centro bombeado a las inmediaciones del área

Zivkovic va siguiendo la jugada en paralelo, en el momento del centro ve que Zidane está solo

Zinedine Zidane espera a que caiga la pelota. Ballack, que corría a recuperar la posición, lo hizo como cuando un defensor debe cubrir el espacio. Se confía en que no habrá disparo. Se había congelado el tiempo y ese lapso le permitiría al alemán recuperar terreno. Al tiempo, Zidane sabía que él era el único destinatario de ese balón. ¿Cómo proceder? ¿Controlarlo o terminar la jugada con un empalme hacia portería?.

Centro de

Roberto Carlos

Ballack intenta molestar a Zidane en el remate, pero llega tarde

Zidane, libre de marca, engancha una volea que entra por la escuadra

Zivkovic intenta tapar

Morientes y Raúl fijan a los centrales generando el espacio

Butt no llega al palo corto

Secuencia de la volea

Zidane resuelve con una volea impresionante con la zurda, en un escorzo que invitaba a pensar en que ese disparo iría a las nubes. Era imposible arquear el cuerpo en lo que era la recreación de un gimnasta, ponerlo en acrobacia para un disparo y sacarlo a velocidad deseable para que la trayectoria cogiera portería. Y la trayectoria fue la mejor. Buscó el ángulo de forma poderosa. Porque el disparo trazó una parábola descendente, imposible para Hans-Jörg Butt. Fue una volea artística, mezcla de equilibrio, delicadeza y violencia, que quedará para siempre en el recuerdo de los aficionados al fútbol.

El balón sale de las botas de Roberto Carlos a 90 km/h, traza una parábola y baja con una inclinación de 60º respecto al suelo

Zidane observa la caída y se prepara para el remate

Flexión de la pierna de golpeo

Le pega de lleno con el

empeine izquierdo

con la pierna en

paralelo al suelo

Su pierna de apoyo (derecha) se inclina 40º para poder lograr estabilidad en el impacto

40º

Su cuerpo gira 45º

en la dirección

del balón, como

un compás

El movimiento de los brazos

le otorga equilibrio

Queda mirando la portería

mientras el balón entra

Zinedine Zidane

«Cuando rematé supe que iba a ser gol. Fue un pase desde la izquierda de Roberto Carlos y no me lo pensé. La pegué con intuición y según la di supe que sería gol»

Infografía ABC

Un gol que valió una novena Copa de Europa. Un instante que forma parte de la historia del fútbol. Una jugada con un final solo al alcance de un mago. Porque así era Zidane, mágico.